El 29 de agosto de 2021, el youtuber y boxeador profesional Jake Paul se enfrentó al ex‑luchador de UFC Tyrone Woodley. Paul llegaba con un récord perfecto de 3‑0, todas sus victorias por nocaut, mientras que Woodley había sido campeón mundial de peso welter en la UFC.
Al igual que sus tres combates anteriores, la pelea estuvo marcada por una intensa guerra verbal entre ambos atletas: intercambios de insultos en redes sociales, conferencias de prensa y entrevistas con periodistas como Ariel Helwani. La rivalidad aumentó la expectación y millones compraron el PPV, que se espera que quede entre los cinco eventos con mayor número de compras.
Tendencia reciente
Los combates de alto perfil entre celebridades o deportistas de otras disciplinas se han convertido en una moda. Los hermanos Jake y Logan Paul son los ejemplos más visibles, al igual que el youtuber KSI, que se enfrentó a Logan en 2018, o el exjugador de la NFL Chad Johnson, que probó suerte en el ring en 2021, aunque perdió por nocaut.
Sin embargo, este fenómeno no es nuevo. Desde principios del siglo XX, personalidades fuera del boxeo han protagonizado encuentros que llamamos "high‑profile". Incluso el legendario Muhammad Ali participó en varias de estas exhibiciones.
Definición
Para los fines de este artículo, consideramos un combate de alto perfil aquel que reúne a dos personas conocidas por algo distinto al boxeo (actores, atletas, influencers, etc.) o a dos ex‑campeones de otras artes marciales. El enfrentamiento debe contar con un elemento llamativo: un regreso de un campeón, una rivalidad mediática o un personaje polémico que genere gran expectación.
El "trash talk" o provocación entre los contrincantes, real o escenificado, es fundamental para crear la narrativa que atrae a los espectadores.
La mayoría de estos encuentros no están reconocidos por organismos oficiales como la WBC o la WBA y se catalogan como exhibiciones o peleas amateur.
Primeras peleas
Los combates de alto perfil aparecen ya en la década de 1920, especialmente en ferias estadounidenses. Con la prohibición del boxeo profesional en varios estados, muchos encuentros se presentaban como exhibiciones.
El campeón peso pesado Jack Johnson, el primer afroamericano en ostentar el título mundial, protagonizó varias de estas peleas al final de su carrera, aprovechando su fama para atraer multitudes.
Johnson vs. Ketchel
El 16 de octubre de 1909, Johnson se midió contra el campeón de peso medio Stanley Ketchel. A pesar de la diferencia de tamaño (Johnson 209 lb, Ketchel 160 lb), Ketchel sorprendió al derribar al campeón en el undécimo asalto. Johnson se recuperó y terminó imponiéndose, pero el episodio quedó grabado como una de las mayores sorpresas de la época.
Mediados del siglo XX
Con el auge del boxeo profesional, las exhibiciones disminuyeron, aunque resurgieron gracias a figuras como Muhammad Ali.
Muhammad Ali
Ali, considerado el mejor boxeador de la historia, también participó en exhibiciones que trascendieron el deporte. En 1964 derrotó al campeón Sonny Liston, y fuera del ring se convirtió en un ícono cultural por su personalidad provocadora y su negativa a ser reclutado para la Guerra de Vietnam, lo que le valió la suspensión de su licencia hasta 1970.
Exhibiciones de Ali
En 1976, Ali se enfrentó al luchador japonés Antonio Inoki. La pelea, más un experimento de estilos, terminó con Inoki pateando repetidamente las piernas de Ali, lo que le provocó lesiones graves. Años después, en 1979, Ali boxeó contra el exjugador de la NFL Lyle Alzado; el encuentro, aunque promocionado como espectáculo, resultó en una derrota clara de Alzado y una pobre audiencia televisiva.
Otros intentos de exhibiciones, como una supuesta pelea con el baloncestista Wilt Chamberlain o el comediante puertorriqueño José Miguel Agrelot, nunca se concretaron.
Era moderna
Tras la época de Ali, las exhibiciones disminuyeron, salvo por eventos aislados como el show de George Foreman en 1975.
En el siglo XXI, la tendencia resurgió. En 2006, Mike Tyson realizó una gira de exhibiciones, aunque su único combate oficial fue contra el ex‑sparring Corey "T‑Rex" Sanders. En 2002, FOX lanzó el programa Celebrity Boxing, que recibió críticas negativas y fue catalogado entre los peores programas de televisión.
Eventos recientes
El combate más mediático de la última década fue el enfrentamiento en 2017 entre Floyd Mayweather Jr. y el luchador de UFC Conor McGregor. Mayweather, con un récord invicto de 49‑0, derrotó a McGregor por nocaut técnico en el décimo asalto, generando alrededor de 4,5 millones de compras de PPV y más de 55 millones de dólares en ventas de entradas.
El regreso de Tyson
En 2020, Tyson volvió a los focos al pelear contra Roy Jones Jr. en un combate de ocho asaltos que terminó en empate según los jueces, aunque muchos espectadores consideraron que Tyson había ganado. El evento recaudó más de 80 millones de dólares en PPV.
Los hermanos Paul
Jake y Logan Paul, dos populares y controvertidos youtubers, iniciaron sus carreras en el boxeo amateur en 2018. Logan enfrentó a KSI (empate) y a Logan (victoria de KSI) en rematch, mientras que Jake derrotó a Deji Olatunji por nocaut técnico. Jake ha acumulado un récord invicto de 4‑0, con tres nocauts, incluyendo victorias sobre el ex‑luchador de UFC Ben Askren y el ex‑jugador de baloncesto Nate Robinson.
Conclusión
Los combates de boxeo de alto perfil forman parte del deporte desde principios del siglo XX, ofreciendo tanto espectáculo como rentabilidad. Figuras históricas como Jack Johnson, Muhammad Ali y Mike Tyson, y más recientemente celebridades como los hermanos Paul, han demostrado que estos eventos pueden atraer a millones de espectadores y generar ingresos multimillonarios.
En la actualidad, la demanda por este tipo de peleas sigue creciendo, y es probable que veamos aún más enfrentamientos entre atletas de diferentes disciplinas y personalidades de la cultura pop.