Los viajes internacionales se vieron frenados por la pandemia de COVID‑19, pero con la llegada de vacunas y nuevas regulaciones la industria aérea está retomando su impulso. Esta situación abre la puerta a innovaciones tanto en la tecnología de los aviones como en los protocolos de seguridad.
El primer avión exitoso
El 17 de diciembre de 1903, Wilbur y Orville Wright lograron el primer vuelo controlado y sostenido en Kitty Hawk, Carolina del Norte, manteniéndose en el aire durante 12 segundos. Antes de ese histórico vuelo, entre 1900 y 1902, realizaron numerosos experimentos con planeadores, inspirados en su afición por volar cometas. Probando más de 200 modelos de alas y fuselajes, recopilaron datos que los convirtieron en los mejores pilotos de su época. Tras 1903, mejoraron sus motores, basándolos en los de automóviles de combustión interna; entre 1903 y 1913 la potencia aumentó de 12 a 75 caballos de fuerza.
Aeronaves modernas para viajes internacionales
National Geographic publicó un artículo titulado “These 9 Planes Transformed the Plane” que repasa modelos históricos y conceptuales del último siglo. Entre los proyectos destacados están los diseños de la NASA y el desarrollo de un avión híbrido‑eléctrico de 12 pasajeros que Boeing y JetBlue están impulsando como una startup.
Otro recurso ofrece una lista de la flota comercial estadounidense y los tipos de aviones más populares, aunque lamentablemente no permite acceder a información detallada de cada modelo.
El avión más emblemático para vuelos internacionales sigue siendo el Boeing 747. Tres variantes de aeronaves comerciales utilizadas por las principales aerolíneas ilustran la popularidad de este modelo.
El Boeing 747, conocido como “Jumbo Jet”, domina tanto el mercado de carga como el de pasajeros. La versión 747‑400 es la más extendida entre aerolíneas como Delta Air Lines, United Airlines y British Airways, esta última el mayor operador mundial del 747. Su fuselaje ancho y la característica cubierta superior le otorgan una silueta similar a una “joroba”.
El 747‑400 es uno de los jets comerciales más rápidos y fiables. Sin embargo, después de más de una década de servicio, muchas aerolíneas estadounidenses retiraron sus 747 a finales de 2017, realizando vuelos de despedida emblemáticos. Algunas compañías fuera de EE. UU. aún operan el 747‑400, aunque su vida útil está llegando a su fin; por ejemplo, Qantas planea retirar sus últimos 747 antes de 2021.
Como dato adicional, el Boeing 737 MAX obtuvo la autorización de la Administración Federal de Aviación (FAA) 20 meses después de su puesta en servicio global, tras dos accidentes mortales.
Me entusiasma observar qué nuevas tecnologías y tendencias emergerán en la industria aeroespacial y cómo impactarán los viajes internacionales en la era post‑COVID‑19.
Steve Dobbs