Ha sido destruida, sitiada, capturada, borrada incluso de los mapas, pero siempre ha resurgido. Es una de las ciudades más antiguas del mundo y, según la tradición, los dioses la protegen por su carácter sagrado. Jerusalén alberga la trinidad monoteísta de las mayores religiones: judaísmo, islam y cristianismo. Es la capital del Estado de Israel, mientras la Autoridad Palestina la reclama como capital de un futuro Estado palestino.
La ciudad santa ha sido objeto de reverencia y conflicto durante milenios, ocupando un lugar central en la visión espiritual y emocional de las tres religiones monoteístas. Para los judíos es el centro de sus anhelos ancestrales y la prueba viva de su grandeza; para los cristianos es el escenario del sufrimiento y la victoria de Jesús; para los musulmanes es el destino del misterioso viaje nocturno del profeta Mahoma y el sitio de la mezquita Al‑Aqsa y la Cúpula de la Roca.
Situada entre el Mediterráneo y el Mar Muerto, Jerusalén ha sido un núcleo urbano durante unos 5 000 años. Al norte y al oeste se abre al valle de Jezreel y a las colinas de Galilea; al sur se extiende el desierto de Judea. La ciudad está rodeada por tres gargantas escarpadas (este, sur y oeste). Al otro lado de la garganta oriental, cruzando el valle de Kidrón, se alza el Monte de los Olivos. Hoy Jerusalén se compone de la parte moderna, construida tras la fundación del Estado de Israel en 1948, y del casco medieval, la Ciudad Vieja, rodeada por murallas otomanas erigidas bajo el sultán Suleimán I (1494‑1566). La Ciudad Vieja está dividida en cuatro barrios: judío, cristiano, musulmán y armenio.
Conflicto Israel‑Palestina

Los palestinos, población árabe originaria de la zona ahora bajo control israelí, llaman a este territorio Palestina y buscan establecer allí un Estado con ese nombre, total o parcialmente. El conflicto gira en torno a quién controla qué territorio y bajo qué condiciones. Ambas partes reclaman derechos históricos milenarios, pero la raíz del enfrentamiento actual se sitúa en el siglo XX, cuando judíos perseguidos en Europa buscaron un hogar nacional en una zona mayoritariamente árabe‑musulmana del Imperio Otomano y, luego, del Mandato británico.
- Guerra árabe‑israelí de 1948‑1949 – Israel contra Egipto, Irak, Siria, Transjordania, Líbano, Arabia Saudí y Yemen.
- Guerra del Sinaí (1956) – Israel, Reino Unido y Francia contra Egipto.
- Guerra de los Seis Días (1967) – Israel contra Egipto, Siria y Jordania.
- Guerra de Desgaste (1967‑1970) – Israel contra Egipto, la URSS, la OLP y Jordania.
- Guerra del Yom Kippur (1973) – Israel contra una coalición liderada por Egipto y Siria.
- Primera Guerra del Líbano (1982‑1985)
- Campaña de la Zona de Seguridad (1985‑2000)
- Segunda Guerra del Líbano (2006)
- Operación Margen Protector (2014)
Las fronteras actuales reflejan principalmente los resultados de la guerra de 1948 y la de 1967. Tras la Guerra de los Seis Días, Israel tomó el control de Jerusalén Este, la Cisjordania y la Franja de Gaza, territorios habitados mayoritariamente por palestinos. La Cisjordania está bajo la Autoridad Palestina pero sujeta a ocupación israelí y a la expansión de asentamientos judíos. Gaza está gobernada por Hamás y sufre un bloqueo israelí, aunque no una ocupación militar directa.
Jerusalén: ¿qué es y cómo se gestiona?

Qué: Jerusalén se extiende entre Israel y la Cisjordania y alberga los lugares sagrados más importantes del judaísmo y el islam. Por ello tanto Israel como Palestina la reclaman como capital. La división equitativa de la ciudad sigue siendo uno de los problemas más espinosos del conflicto.
Cómo: Desde 1517 hasta el fin de la Primera Guerra Mundial, Jerusalén formó parte del Imperio Otomano. A partir de la década de 1860 los judíos se convirtieron en el grupo religioso mayoritario y, desde 1887, empezaron a expandirse más allá de las murallas de la Ciudad Vieja. En el siglo 19 potencias europeas (principalmente Francia y el Reino Unido) compitieron por influencia bajo el pretexto de proteger los lugares cristianos. Tras la derrota otomana, el Mandato británico (1922‑1948) vio crecer la población de la ciudad de 52 000 a 165 000, aumentando la tensión entre judíos, cristianos y musulmanes.
El Plan de Partición de la ONU (1947) proponía un régimen internacional (corpus separatum) para Jerusalén, pero nunca se aplicó debido al estallido de la guerra de 1948. Durante las dos primeras décadas del Estado de Israel la ciudad estuvo dividida: Israel controlaba la parte occidental y sus suburbios, mientras Jordania ocupaba Jerusalén Este, incluida la Explanada de las Mezquitas. En la Guerra de los Seis Días (1967) Israel tomó el control de Jerusalén Este. Aunque el Waqf islámico sigue administrando los lugares sagrados (Al‑Aqsa y la Cúpula de la Roca), Israel controla los accesos y, en momentos de tensión, puede restringir la entrada.
Etnicidad, población y cultura

Cultura: Jerusalén es el centro político, religioso, histórico y cultural de Israel. El Museo de Israel, con su vasta colección de arte occidental, arqueología del Cercano Oriente y los Rollos del Mar Muerto, es una de sus principales atracciones. Otros museos destacados son el Museo Arqueológico Rockefeller (Jerusalén Este), el Museo Islámico de la Explanada de las Mezquitas y el Museo del Muro de los Lamentos (Museo del Muro). El Museo del Muro (Fundado en 1983) se ubica en la antigua zona de “tierra de nadie” entre Jerusalén Occidental y Oriental y aborda temas sociales y políticos contemporáneos.
Población: Los habitantes se clasifican mayoritariamente por su afiliación religiosa. La mayoría son judíos (seculares o tradicionales), seguidos de musulmanes (casi todos suníes) y cristianos (diversos ritos). La segregación residencial es notable: los barrios judíos y árabes están prácticamente delimitados.
- Judíos: se dividen en asquenazíes (orígenes centro‑europeos), sefardíes (España y Portugal) y mizrajíes (Norte de África y Oriente Medio). Los lugares sagrados incluyen el Monte del Templo (sagrado pero restringido), el Muro Occidental, la Tumba del Rey David en el Monte Sion y el antiguo cementerio judío del Monte de los Olivos.
- Musulmanes: la mayoría son suníes. La Explanada de las Mezquitas, conocida como Haram al‑Sharif, es el tercer lugar más sagrado del islam después de La Meca y Medina. En ella se encuentran la Cúpula de la Roca y la mezquita Al‑Aqsa. Otros sitios relevantes son la Mezquita de Omar, la Al‑Khanqah al‑Salahiyya y la Al‑Yaqubi.
- Cristianos: representan la minoría más diversa, con ortodoxos orientales, católicos romanos, protestantes y otras denominaciones. Lugares de peregrinación incluyen la Vía Dolorosa, la Iglesia del Santo Sepulcro, la Cúpula de la Ascensión y la Tumba de la Virgen María, que es reclamada por varias iglesias ortodoxas.
Lenguas: el hebreo predomina en Jerusalén Occidental y el árabe en la Oriental; el inglés es ampliamente comprendido, especialmente en áreas turísticas y en la Ciudad Vieja.
¿Fin? ¡Lejos de ello!
Jerusalén es una ciudad surrealista y vibrante. Más allá de su significado religioso e histórico, es una metrópolis moderna que combina encanto metropolitano con profundas raíces espirituales. Esta breve reseña solo rasca la superficie de una ciudad cuya historia abarca milenios. En próximos artículos exploraré otros aspectos fascinantes de su belleza y su vida cotidiana. ¡Mantente atento!