historia historica

Personajes legendarios y relatos populares de la mitología japonesa

La mitología japonesa es un vasto tesoro de cuentos épicos y profundas reflexiones filosóficas. Sus relatos, que combinan creencias populares, el sintoísmo y el budismo, han sido transmitidos oralmente y por escrito a lo largo de los siglos, abarcando dioses, la monarquía y la naturaleza.

A continuación, presentamos ocho de los mitos más célebres, acompañados de sus versiones más conocidas, para que descubras la fascinante riqueza de esta tradición.

Personajes legendarios y relatos populares de la mitología japonesa

Mito de la creación japonesa

Según el Kojiki y el Nihon Shoki, los primeros momentos del universo fueron un caos oscuro y silencioso. Con el paso de los milenios, las partículas comenzaron a moverse, generando sonido y, finalmente, la luz que dio origen al cielo.

De esas partículas surgieron los primeros tres dioses creadores. Las demás se fueron asentando sobre la tierra, formando un cuerpo sólido que tardó millones de años en consolidarse. Entre ellos, Izanagi e Izanami fueron designados para descender al mundo y ordenar la creación, iniciando así la vida en la tierra.

El sol, la luna y el viento

Tras la muerte de Izanami durante el parto, Izanagi intentó rescatarla del Yomi, el reino de los muertos, pero llegó demasiado tarde. Al regresar y purificarse, surgieron tres deidades fundamentales: Amaterasu, diosa del sol; Tsukuyomi, dios de la luna; y Susanoo, dios del viento y las tormentas.

Amaterasu y la cueva

Amaterasu, la diosa más venerada, se retiró a la cueva de Amano‑Iwato después de una disputa con su hermano Susanoo. La oscuridad envolvió al mundo, pero los dioses idearon un plan: Ame‑No‑Uzume bailó con flores en una vasija invertida, provocando la risa de los dioses. Cuando Amaterasu asomó la cabeza, el dios Ame‑no‑Tajikarao la sacó de la cueva y la luz volvió a la tierra. Esta historia se representa frecuentemente en el teatro tradicional japonés.

Personajes legendarios y relatos populares de la mitología japonesa

La liebre de Inaba

Esta fábula explica la lucha de la civilización contra la barbarie. Una liebre engaña a un cocodrilo para cruzar un puente, pero los cocodrilos descubren el truco y la golpean. La liebre pide ayuda a unos hermanos que le indican que se lave en agua de mar y luego en agua dulce, y que se cubra de polen de espadaña. Tras recuperarse, la liebre recompensa al hermano que la salvó, Okuni‑nushi‑no‑Mikoto, y se casa con la princesa Yakami. La historia simboliza la llegada de la cultura y el orden a Japón.

El emperador Jimmu

Según la tradición, Jimmu, descendiente de Amaterasu, fue el primer emperador de Japón, nacido en el 711 a.C. y fallecido en el 585 a.C., a los 126 años. La falta de pruebas históricas hace que su existencia sea debatida, pero el mito sigue siendo fundamental para comprender el origen divino de la familia imperial.

Kintarō

Kintarō, el “niño de oro”, creció en el monte Ashigara bajo el cuidado de una bruja de la montaña. Amistoso con los animales salvajes, más tarde se convirtió en Sakata no Kintoki, un valiente guerrero al servicio de Minamoto no Yorimitsu. En el Día del Niño (Kodomo‑no‑hi) se exhiben muñecos de Kintarō para desear fuerza y coraje a los niños.

Momotaro

Momotaro, “el chico melocotón”, nació de un melocotón gigante que una anciana encontró flotando en el río. Al abrirlo, descubrió al niño, quien afirmó haber sido enviado del cielo. Creció y, acompañado de un perro, un mono y un faisán parlantes, viajó a la isla de Onigashima para derrotar a los demonios que la habitaban. Tras vencer al rey demonio Ura, regresó a casa con sus amigos y vivió feliz con su familia.

Personajes legendarios y relatos populares de la mitología japonesa

Urashima Tarō

Urashima Tarō salvó a una tortuga y, como agradecimiento, fue llevado al Palacio del Dragón bajo el mar, donde conoció a una princesa. Después de varios días allí, descubrió que en la superficie habían transcurrido trescientos años. La princesa le entregó una caja misteriosa, la “Tamatebako”, con la advertencia de no abrirla. Al regresar, encontró a su familia fallecida; al abrir la caja, una nube de humo lo envejeció al instante y murió.

Issun‑Bōshi

Issun‑Bōshi, el “niño de una pulgada”, nació de una pareja anciana que anhelaba un hijo. A pesar de su diminuto tamaño, partió en busca de aventuras, armado con una aguja como espada y una cuchara como remo. En la capital, sirvió al daimyo y, tras derrotar a un oni con su aguja, recibió el martillo mágico de la suerte, que lo hizo crecer a tamaño normal. Finalmente, se casó con la princesa a quien había protegido.

Personajes legendarios y relatos populares de la mitología japonesa

Bunbuku Chagama

Un pobre encontró atrapado a un tanuki (coyote japonés). Al liberarlo, el animal, agradecido, se transformó en una tetera y le pidió al hombre que la vendiera. El mercader la llevó a un monje, quien la usó para hervir agua. Al calentarse, la tetera tomó patas y huyó. El tanuki volvió con una idea: montar un espectáculo de la tetera caminando sobre una cuerda floja. El truco tuvo éxito, enriqueciendo al pobre y dándole al tanuki un nuevo hogar.

Hanasaka Jiisan

Un anciano sin hijos cuidaba a su perro, que un día desenterró una caja de monedas de oro. Un vecino codicioso tomó al perro, pero éste solo encontró huesos y lo mató. En un sueño, el perro indicó al anciano que tallara un mortero con un árbol de higuera, lo usara para machacar arroz y, al hacerlo, el arroz se convertiría en oro. El vecino intentó imitarlo, pero su arroz se transformó en bayas podridas. Al esparcir las cenizas del mortero sobre cerezos, estos florecieron y atrajeron a un daimyo que les otorgó generosos regalos. El vecino, envidioso, fue castigado y desterrado.

Susanoo y la serpiente de ocho cabezas (Yamata‑no‑Orochi)

Exiliado del cielo, Susanoo llegó a Izumo y encontró a una pareja anciana que lloraba por su última hija, Kushinada‑hime, destinada a ser devorada por la serpiente de ocho cabezas, Orochi. Susanoo ofreció salvarla a cambio de su mano. Transformó a Kushinada‑hime en un peine y la escondió en su cabello, mientras preparaba ocho barriles de sake y ocho mesas frente a ocho puertas.

Cuando Orochi llegó, bebió el sake embriagado y, al intentar pasar, quedó atrapado por la barrera. Susanoo aprovechó su embriaguez, le cortó cada cabeza y finalmente decapitó a la serpiente. De la cola surgió una espada legendaria, la Kusanagi, que más tarde entregó a Amaterasu.

Personajes legendarios y relatos populares de la mitología japonesa

Conclusión

La mitología japonesa no solo explica el origen del archipiélago, sino que legitima la divinidad de la familia imperial. Sus relatos, llenos de dioses, héroes y criaturas fantásticas, continúan cautivando a generaciones y alimentando la magia de Japón.