El 17 de diciembre de 2023 se celebró la tradicional rueda de prensa anual de Vladimir Putin. Días antes, una investigación conjunta de CNN y Bellingcat reveló que el Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia mantuvo durante años un equipo dedicado a vigilar al opositor Alexei Navalny, quien fue envenenado en agosto pasado y sigue bajo tratamiento en Berlín.
Putin, al ser cuestionado, negó la implicación de los servicios de inteligencia rusos y añadió que si las fuerzas especiales hubieran querido matar a Navalny, ya lo habrían hecho. Esa respuesta abrió una nueva página en la columna "Historia" de News24/7, que compara el ascenso de Putin con el de otros líderes autoritarios.
Primeros años y familia
Vladimir Vladimirovich nació el 7 de octubre de 1952 en Leningrado, el menor de cinco hijos de Vladimir Spiridonovich y María Ivánovna Putina. Sus padres habían perdido dos hijos antes de él, uno en la infancia y otro por difteria durante el asedio de Leningrado. Según fuentes, su abuelo trabajaba como cocinero de Vladimir Lenin.
Su madre laboraba en una fábrica y su padre, tras servir en la marina y en un batallón de destrucción del Ministerio del Interior, resultó gravemente herido en 1942 y fue dado de baja. Desde los 12 años, Putin practicó sambo y judo, destacándose en ambas disciplinas.
La KGB y los años en el extranjero
Después de graduarse en Derecho en la Universidad Estatal de Leningrado (1975), ingresó al Departamento de Contrainteligencia de la KGB. Fue enviado a Alemania Oriental, donde trabajó en una oficina de la KGB en Dresden supervisando a empresarios y burócratas soviéticos. Allí presenció la caída del Muro de Berlín y trató de destruir documentos antes de huir.
Al regresar a la Unión Soviética, solicitó un puesto en la FSB de Moscú, pero le fue rechazado. Se reincorporó a Leningrado como decano adjunto de la universidad, a cargo de monitorear a estudiantes extranjeros.
Ascenso político
En 1999, el presidente Boris Yeltsin nombró a Putin primer ministro interino. Tras la dimisión de Yeltsin el 31 de diciembre, Putin asumió la presidencia interina y, el 26 de marzo de 2000, fue oficialmente electo presidente. Fue reelegido en 2004 con una amplia mayoría y ha mantenido el poder, directa o indirectamente, durante más de dos décadas.
Durante su mandato, consolidó una red de aliados leales, entre ellos Igor Sechin (CEO de Rosneft) y Sergey Chemezov (director de Rostec), ambos ex‑agentes de la KGB. Estas empresas estatales forman parte de lo que algunos analistas describen como "el estado dentro del estado".
Estilo de liderazgo y propaganda
Putin ha repetido en múltiples ocasiones que una de sus mayores lecciones es "no mostrar debilidad, porque los débiles siempre pierden". Según la ex agente de inteligencia Irina Borogan, esta mentalidad proviene de la formación KGB, donde se inculcaba la sospecha constante hacia todo y todos.
Su imagen pública combina la de un hombre fuerte y pragmático con la de un “hombre del pueblo”. Sin embargo, testimonios de ex funcionarios y periodistas, como Yevgenia Albats y Gennady Gudkov, describen a Putin como un manipulador profesional, capaz de reclutar y controlar a quienes le rodean.
Vida personal y rumores
Divorciado de Lyudmila Putina en 2013, se ha especulado sobre su relación con la gimnasta olímpica Alina Kabaeva, aunque nunca se confirmó oficialmente. En diciembre de 2018, Putin insinuó que estaba considerando volver a casarse, pero no reveló detalles.
Conclusión
La trayectoria de Vladimir Putin muestra cómo la experiencia en los servicios de inteligencia, combinada con una red de leales ex‑agentes y la capacidad de manipular la información, le ha permitido consolidar y perpetuar su dominio sobre Rusia. Su legado está marcado por la mezcla de autoritarismo, control de los recursos estratégicos y una narrativa que presenta al líder como el único garante de la estabilidad del país.