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El fascismo británico de Oswald Mosley

El fascismo británico de Oswald Mosley

Orígenes del movimiento

En octubre de 1932, el sir Oswald Mosley, entonces ministro del gobierno británico y miembro del Partido Laborista, fundó oficialmente un nuevo movimiento político de extrema derecha, conservador, proteccionista y aislacionista. Inicialmente se llamó British Union of Fascists (BUF), para luego, en 1934, cambiar su denominación a British Union of Fascists and National Socialists y, en 1937, simplificarla a British Union.

Inspiraciones y objetivos

Mosley era un ferviente admirador de Benito Mussolini y, más tarde, también de Adolf Hitler. Entre 1930 y 1932, como miembro del gobierno, se reunió en varias ocasiones con Mussolini, de quien tomó ideas y modelos.

El partido se construyó intentando captar el apoyo de la clase trabajadora, la burguesía y la aristocracia británicas. Su postura oficialmente anticomunista le otorgó cierta libertad de acción, aunque Mosley no buscaba una confrontación directa con los comunistas; se presentaba como un intermediario que supuestamente evitaría una revolución en Inglaterra.

El giro aislacionista

Tras el colapso de la Bolsa de Nueva York en 1929, la crisis económica se extendió a Europa, provocando cierres de fábricas, desempleo masivo y una caída del consumo popular. Mosley culpó a supuestos conspiradores extranjeros, entre ellos a grandes familias judías y banqueros, una narrativa ya utilizada por Mussolini y más tarde por Hitler.

En esa época abundaban teorías sobre conspiraciones sionistas; Mosley las aprovechó para culpar a los judíos, pero su odio no se limitó a ellos. Para los fascistas británicos, cualquier grupo que no fuera “británico” representaba una amenaza: gitanos, irlandeses e incluso Winston Churchill estaban en la lista de enemigos.

Violencia y enfrentamientos

Los mítines del BUF entre 1932 y 1936 estuvieron marcados por choques violentos. Grupos criminales como los “Billy Boys” de Glasgow colaboraban con los fascistas para controlar la seguridad. Cuando la audiencia fascista coreaba consignas antijudías y realizaba el saludo fascista, los antifascistas y comunidades judías respondían, a menudo desatando enfrentamientos que Mosley describía como defensa legítima contra la agresión judía.

La Batalla de Cable Street

En octubre de 1936, durante una manifestación en Londres, se produjo la famosa Batalla de Cable Street. Socialistas, liberales, miembros del IRA y familias criminales se enfrentaron a los fascistas, impidiendo que Mosley desfilara por la zona. Este episodio marcó el declive del movimiento fascista británico, que quedó relegado a una minoría hasta su disolución y el arresto de Mosley en 1940.

Existen teorías que sugieren la intervención tácita del gobierno británico y de Winston Churchill, quienes percibieron el peligro que representaba el fascismo interno, aunque toleraban su presencia en el extranjero.

En la cultura popular

La historia de Mosley y el BUF aparece de forma destacada en la quinta temporada de Peaky Blinders, que combina ficción con hechos reales. La serie ilustra cómo el fascismo se manifestó en Gran Bretaña y por qué fue derrotado.

Lecciones del fascismo británico

El discurso de Mosley prometía salarios garantizados, menos horas de trabajo y mayor poder adquisitivo para los obreros; a los industriales les ofrecía protección contra la competencia extranjera y mayor libertad de gestión; a nivel internacional, proponía la intensificación del comercio. El único enemigo común que nunca buscó conciliar era el pueblo judío, una posición antisemita que precede al “solución final” nazi.

El fracaso del BUF muestra una Europa que logró detener el fascismo en sus inicios. Imaginar un continente sin la subida al poder de Mussolini y Hitler implica un mundo radicalmente distinto, quizá sin la Segunda Guerra Mundial.

Bibliografía
Fascismo britannico e nuova Europa. Scritti e discorsi di battaglia dalla British Union of Fascists all'Europa-Nazione
L. Biancani, Il fascismo britannico (1920‑1945)
T. Linehan, British Fascism, 1918‑39: Parties, Ideology and Culture
N. Copsey, D. Renton, British Fascism, the Labour Movement and the State