Los vasos canópicos
Durante el meticuloso proceso de embalsamamiento, los egipcios extraían las vísceras del difunto y las almacenaban por separado en recipientes especiales llamados vasos canópicos. Estos recipientes, ricamente decorados, han sobrevivido hasta hoy y nos permiten conocer detalles del arte y la religión del Antiguo Egipto.
¿Qué órganos se conservaban y quién los protegía?
Cada vaso estaba asociado a uno de los cuatro hijos del dios Hórus, cada uno con la cabeza de un animal sagrado que actuaba como protector del órgano correspondiente:
- Qebehsenut (cabeza de halcón) – guardaba los intestinos.
- Duamutef (cabeza de chacal) – cuidaba el estómago.
- Imsety (cabeza humana) – protegía el hígado.
- Hapi (cabeza de babuino) – preservaba los pulmones.
Gracias a este cuidadoso sistema, los cuerpos momificados pueden ser estudiados con un nivel de detalle sorprendente, revelando cómo los egipcios lograban conservar a sus muertos casi tal como estaban en vida.