Una impresionante fotografía nocturna del Coliseo. ¿De verdad su nombre proviene del diablo?
Origen del nombre
El anfiteatro Flavio
El monumento que hoy conocemos como el Coliseo nació bajo el nombre oficial de Anfiteatro Flavio. Fue encargado por los emperadores de la dinastía Flavia, Vespasiano y su hijo Tito, a finales del siglo I d.C., y se completó en el año 80 d.C.
La estatua de Nerón
Durante la Edad Media el edificio quedó asociado al apodo de Coliseo porque se encontraba cerca de una gigantesca estatua de Nerón, conocida como la Colossus. La proximidad de ambas estructuras habría favorecido la evolución del nombre “Coliseum”.
La leyenda del diablo
Existen teorías marginales que pretenden vincular el Coliseo con un supuesto templo pagano dedicado al diablo. Según esta versión, al concluir cada ceremonia de adoración, el sacerdote habría preguntado a los fieles «Colis Eum?», que supuestamente significaría «¿Lo amas (al diablo)?», y de allí habría surgido la palabra Coliseum.
Esta hipótesis carece de fundamento histórico y lingüístico; la frase latina «Colis Eum» no tiene sentido en el contexto y no hay evidencia de cultos demoníacos en el interior del anfiteatro.
En realidad, el nombre del Coliseo es producto de la evolución popular y de la asociación con la imponente estatua de Nerón, no de rituales satánicos.