San Francisco de Asís, un hombre de fe y poesía
San Francisco de Asís, una de las figuras más emblemáticas de la Edad Media, destacó como religioso, poeta y líder espiritual. A lo largo de su vida padeció diversas dolencias que afectaron su cuerpo, pero nunca debilitaron su fe ni su intenso temperamento espiritual.
El santo contrajo malaria y tuberculosis, y sufrió problemas en el hígado, el bazo y el estómago. Con el tiempo, también desarrolló serios trastornos oculares de origen incierto. La mayoría de los historiadores atribuyen estas afecciones a la llamada “enfermedad egipcia”, una infección común en las tierras bañadas por el Nilo, que el místico umbro visitó entre 1219 y 1220.
Aunque su salud física se vio comprometida, San Francisco mantuvo una vida de entrega y milagros que sigue inspirando a millones.