Introducción
El uso de la ropa interior en la Edad Media estaba limitado y, en gran parte, reservado a los hombres; las mujeres solían llevar prendas muy sencillas que apenas cubrían la zona íntima.
El cambio del siglo XVI
Durante el siglo XVI, la prenda íntima adquirió una carga erótica inesperada y comenzó a popularizarse entre las cortesanas, convirtiéndose en un símbolo de sofisticación.
Catalina de Médici y su campaña
Fue también en este siglo cuando Catalina de Médici intentó promover el uso del calzón entre todas las damas de la nobleza, con el objetivo de evitar que sus partes íntimas quedaran al descubierto al montar a caballo.
Aunque la iniciativa contó con el respaldo de la reina, la prenda no logró una difusión masiva y siguió siendo, durante gran parte del Renacimiento, un artículo reservado a la aristocracia.
¿Cómo se confeccionaban?
Los calzones de la época eran muy diferentes de los slip modernos. Se trataba de pantalones largos de algodón, sueltos y cómodos, que cubrían desde la cintura hasta por debajo de la rodilla.