Iluminación pública en el siglo XIX
La fotografía muestra la iluminación de las calles de Milán a mediados del siglo XIX, una época en la que la luz artificial empezaba a cambiar la vida urbana.
Durante siglos, la oscuridad nocturna representó un grave peligro: los accidentes y caídas eran más frecuentes y la falta de luz facilitaba los robos y actos violentos.
La llegada de la electricidad lo transformó todo. Primero en las grandes ciudades y, poco a poco, también en los pueblos más pequeños, las calles comenzaron a iluminarse, lo que aumentó enormemente la seguridad.
El primer sistema de alumbrado público se instaló en Nueva York en 1882, marcando el inicio de una nueva era para la vida nocturna en todo el mundo.