Origen del término
La palabra francotirador tal como la usamos hoy proviene de la Primera Guerra Mundial y está vinculada al emperador austrohúngaro Francisco José I, esposo de la famosa Sissi.
El monarca era cariñosamente apodado «Cecco Beppe». De este sobrenombre surgió la expresión «sniper», que en aquel entonces designaba a los soldados austríacos con la puntería más precisa.
Con el tiempo, el término se adoptó en varios idiomas y se mantuvo para describir a los tiradores de alta precisión, tal como lo entendemos ahora.
Esta curiosa etimología muestra cómo una simple anécdota militar puede perdurar en el lenguaje durante más de un siglo.