1. Judenstern (estrella amarilla)
El símbolo más conocido para identificar a los judíos fue la estrella amarilla, conocida como Judenstern. Consistía en una estrella de David de seis puntas que los judíos estaban obligados a llevar visible en la ropa, lo que facilitaba su reconocimiento y los hacía vulnerables a la discriminación, el acoso y la violencia.
2. Otros epítetos despectivos
Además de la estrella, el régimen nazi utilizó numerosos términos peyorativos para deshumanizar a la población judía, entre ellos:
- Untermensch (subhumano)
- Schädlinge (plaga)
- Parasiten (parásitos)
Estos vocablos aparecían en la propaganda, los medios y los discursos públicos, presentando a los judíos como una amenaza para la sociedad alemana y justificando su persecución.
3. Exclusión y segregación
Las etiquetas sirvieron como herramienta para aislar a los judíos del resto de la población. Fueron expulsados de espacios públicos, negocios, escuelas y otras instituciones, y obligados a vivir en guetos judíos designados. Esta separación física y social intensificó su deshumanización y aumentó su vulnerabilidad frente a la violencia.
4. Lenguaje deshumanizante
Los nazis también recurrieron a un vocabulario extremadamente despectivo, llamando a los judíos “ratas”, “piojos” o “enfermedades”. Al asociarlos con la suciedad y la infestación, se reforzaba la percepción de que eran peligrosos y se facilitaba la justificación de los crímenes cometidos contra ellos.
En conjunto, estas etiquetas no solo identificaron a los judíos, sino que también constituyeron una poderosa herramienta de propaganda y control social, cimentando los estereotipos falsos y preparando el terreno para la persecución sistemática y el genocidio.