Lucio Cornelio Sila, el dictador sádico
Según los historiadores, el adjetivo que mejor define a Lucio Cornelio Sila (138‑78 a.C.), consul y dictador de la República Romana, es sádico. No solo mostraba una crueldad implacable con sus enemigos, sino también con ciudadanos indefensos que no representaban ninguna amenaza.
Una masacre en plena sesión del Senado
Durante una reunión senatorial celebrada en el templo de Bellona, situado en el Campo Marzio, Sila ordenó la ejecución brutal de varios prisioneros. Los gritos desgarradores y el sonido de las armas resonaron con tal intensidad que dejaron a los presentes paralizados de horror.
Al percatarse de la conmoción, Sila, con una frialdad y cinismo sin precedentes, les dijo a los asistentes que no se distrajeran de su importante discurso, recordándoles que aquello era “el justo castigo que merecían los miserables”.
Este episodio ilustra la brutalidad que caracterizó el mandato de Sila, quien también es conocido por sus proscriciones, una lista de enemigos políticos a quienes se les arrebató la vida y sus bienes.