Introducción
La peste negra, también conocida como peste bubónica, fue una pandemia devastadora que se propagó por Europa y Asia a mediados del siglo XIV. La enfermedad es causada por la bacteria Yersinia pestis, transmitida principalmente por pulgas que viven en roedores.
Por qué las ciudades portuarias fueron las primeras en sufrir
Los puertos eran los puntos de contacto más frecuentes entre distintas regiones. Cada vez que un barco llegaba de otro país, a bordo traía ratas y sus pulgas, portadoras del bacilo. Estas pulgas infestaban a la población local, desencadenando brotes masivos.
Además, las ciudades portuarias solían ser densamente pobladas y carecían de saneamiento adecuado, lo que facilitaba la transmisión de la enfermedad de persona a persona. La gran afluencia de viajeros, comerciantes y marineros también contribuía a la rápida diseminación del patógeno.
Impacto demográfico y social
Se estima que la peste negra provocó la muerte del 30 % al 60 % de la población europea, con cifras similares en Asia. La mortalidad masiva generó una profunda crisis social y económica: escasez de mano de obra, colapso de la producción agrícola, aumento de salarios y cambios en las estructuras feudales.
Estos cambios sentaron las bases para transformaciones posteriores en la vida cotidiana, la organización laboral y la percepción de la enfermedad en la sociedad.