Antecedentes
En 1547, el rey Eduardo VI, enfermo y sin herederos varones, designó a su prima Lady Jane Grey como sucesora en su testamento, bajo la influencia de los protestantes que deseaban impedir el regreso al catolicismo.
La disputa por el trono
Sin embargo, la mayoría de la nobleza y del Consejo Privado consideraban que María Tudor, la hija mayor de Enrique VIII, tenía un derecho hereditario más sólido. La decisión de Eduardo fue vista como una maniobra política y no contó con el apoyo necesario.
Los nueve días de reinado
Tras la muerte de Eduardo VI, Lady Jane fue proclamada reina el 10 de julio de 1553. Apenas nueve días después, el 19 de julio, los partidarios de María lograron su liberación y la proclamaron monarca.
Consecuencias
Jane fue arrestada, encarcelada y, tras un breve juicio, ejecutada en febrero de 1554 bajo el reinado de María I.