Hasta la fecha, no existe registro de ninguna otra mujer que, antes de Rosa Parks, se negara a ceder su asiento a una persona blanca en un autobús en los Estados Unidos.
Una figura inesperadaDesde pequeña se la describía como una niña diminuta, casi invisible entre los lujos de la corte. Sin embargo, Dorota –más conocida como Dosieczka o Dosia– convirtió esa aparente desventaja en una ventaja estratégica. Se convirtió en la secretaria no oficial de la reina, influyó