Una mujer, mil rostros
Stephanie von Hohenlohe, una aristócrata austriaca de origen judío, supo combinar encanto, inteligencia y una audaz capacidad de persuasión para influir en los hombres más poderosos de su época, incluido Adolf Hitler.
Primeros años y matrimonio
Nacida en 1891 en Viena bajo el nombre de Stephany Julienne Richter, Stephanie provenía de una familia judía. Desde niña soñaba con casarse con un príncipe. Ese sueño se materializó en mayo de 1914, cuando contrajo matrimonio en Londres con el príncipe Fryderyk Franciszek Hohenlohe‑Waldenburg‑Schillingsfürst.
Poco después solicitó el divorcio, conservando el título, el apellido y una considerable fortuna que la situó entre las mujeres más ricas de Europa.
Espía nazi en París y Londres
Tras el divorcio, Stephanie se ofreció como agente para la Alemania nazi. Las autoridades francesas, alertadas por su actividad, la expulsaron y ella se trasladó a Londres, donde entabló relaciones con la élite británica, entre ellas Harold Harmsworth, primer vizconde de Rothermere.
Los nazis consideraban que su posición entre la aristocracia británica podía ser útil para sus objetivos diplomáticos.
Encuentro con Adolf Hitler
En 1933, gracias a su amigo, el capitán Fritz Wiedemann, adjunto personal de Hitler, Stephanie consiguió una audiencia con el Führer. Su elegancia, dominio de varios idiomas y conocimiento de asuntos internacionales impresionaron al dictador, quien la invitó a tomar el té.
"Casi nunca sonríe, salvo cuando lanza una ironía. Es extremadamente amargado. Creo que, salvo sus amigos más cercanos, soy la única persona con la que mantiene una conversación normal."
La relación se volvió más íntima: compartían proyecciones de melodramas y musicales, géneros favoritos de Hitler. En esos momentos, el dictador solía acariciar el rostro y el cabello de Stephanie.
Vigilancia de los servicios británicos
Los informes del MI6 describían a Stephanie como "posiblemente la única mujer que influye en Hitler". Un documento de 1933 señalaba que ella cobraría £300,000 (equivalentes a unos 13 millones de dólares actuales) por convencer a Harmsworth de apoyar la anexión alemana de territorios polacos.
«Embajadora no oficial» del Tercer Reich
Además del salario nazi, recibió £5,000 anuales del magnate británico por mediar entre él y el Führer. Su papel era tan relevante que Hitler le otorgó la Medalla de Oro del Partido Nazi y la nombró "embajadora no oficial", disfrutando de lujosas cenas y viajes.
En 1937, bajo la protección de Wiedemann, viajó a EE. UU. para apoyar a la Federación Germano‑americana pro‑nazi. En 1939, Hermann Göring la instaló en el palacio de Schloss Leopoldskron, en Salzburgo, donde recibía a visitantes extranjeros para "suavizarlos" antes de negociaciones con el liderazgo nazi.
Reconocimientos y misiones diplomáticas
Su importancia quedó reflejada en la prensa internacional. En 1938, Time describió su intervención durante la crisis checoslovaca, mientras que The New York Times la calificó de "estrella entre la aristocracia alemana reclutada por Hitler para operaciones secretas".
Tras recibir la medalla nazi, fue enviada a Londres para explorar la posibilidad de negociaciones entre Alemania y Gran Bretaña. Sin embargo, el rechazo del primer ministro Neville Chamberlain empañó su reputación como intermediaria confiable.
El fin de la relación con Hitler
Cuando el liderazgo nazi descubrió la relación romántica entre Wiedemann y Stephanie, Hitler le ofreció al capitán un puesto bien remunerado en la embajada alemana de San Francisco. Wiedemann aceptó, pero Stephanie escapó con él a EE. UU.
En Estados Unidos, el FBI la mantuvo bajo vigilancia constante. J. Edgar Hoover llegó a describirla como "más peligrosa que diez mil hombres" y recomendó su deportación.
Solo al estallar la guerra contra Alemania fue detenida: primero en una prisión de Filadelfia y luego en un campo de internamiento en Texas. Liberada al finalizar la Segunda Guerra Mundial, retomó su vida social en EE. UU., regresó a Alemania en 1959 y se convirtió en una figura mediática hasta su muerte en Ginebra en 1972.