Origen de la frase
La célebre expresión «más caballos frescos y whisky para sus hombres» se atribuye al general estadounidense Winfield Scott, quien sirvió en la Guerra de 1812 y, sobre todo, en la Guerra México‑Estados Unidos (1846‑1848).
Se dice que Scott pronunció estas palabras al comienzo de la campaña mexicana, cuando sus tropas enfrentaban dificultades y sus oficiales le pedían refuerzos y suministros. Con un toque de humor y determinación, el general respondió que necesitaban “más caballos frescos y whisky para sus hombres”.
Aunque la frase se ha popularizado en la historiografía, no existen documentos oficiales que la confirmen al 100 %; sin embargo, refleja el carácter pragmático y la moral que Scott buscaba mantener en sus soldados.