historia historica

Poema de un sobreviviente del Holocausto

En la sombra profunda

En lo más profundo de la oscuridad, permanecí firme,
sobreviviente, testigo, recuerdo cada día.

Entre el infierno del odio hallé mi camino,
renací de las cenizas, sea cual sea el destino.

La noche de Bergen‑Belsen

En la noche desesperada de Bergen‑Belsen,
entre horrores que intentaban apagar la luz,
una llama titilante ardía dentro de mí;
la esperanza me sostuvo en aquel lúgubre refugio.

Testimonio y solidaridad

Vi el sufrimiento desplegarse, el dolor sin fin,
pero entre la desolación descubrí mi perla:
la solidaridad de los que compartían el mismo miedo,
y juntos crecimos en sueños y valentía.

Los niños y la chispa que perdura

Observé cómo la inocencia infantil se desvanecía,
sus risas silenciadas, sus espíritus agotados.
Aun así, en sus ojos una chispa seguía brillando,
una resiliencia nacida del amor más puro.

Hambre, enfermedad y la poesía como refugio

Contra el hambre y la enfermedad nos aferramos a la vida con todas nuestras fuerzas.
En susurros encontrábamos alivio; la poesía se volvió nuestro acto de paz.

Escribimos sobre la esperanza, sobre el vuelo de la libertad,
sobre un mundo renacido, bañado en luz.
Nuestras estrofas quedaron grabadas en migas de pan,
testimonio de un alma que no se doblegó.

La liberación y el renacer

Cuando la liberación finalmente llegó, emergimos rotos pero encendidos.
Con una fuerza renovada nos atrevimos a soñar, a reconstruir vidas, a redimirse.

El deber de recordar

Ser testigo es una llamada sagrada: honrar a quienes no sobrevivieron.
Prometimos compartir esta historia desgarradora para que las sombras del pasado nunca prevalezcan.

Eco de supervivencia

Escucha estas palabras, talladas con la fuerza de la supervivencia,
un testamento a la luz del espíritu humano.
Desde las cenizas del Holocausto me levanto,
una voz que resuena en los cielos.