Reconstrucción de Londres después del Gran Incendio
El 2 de septiembre de 1666 el Gran Incendio de Londres destruyó gran parte de la ciudad. Los londinenses, sin embargo, no abandonaron el lugar; iniciaron una ambiciosa reconstrucción que transformó la capital.
El arquitecto inglés Sir Christopher Wren jugó un papel fundamental. Fue responsable del diseño de numerosos edificios, entre ellos la emblemática catedral de San Pablo, que se convirtió en símbolo de la nueva Londres.
La reconstrucción se extendió durante varias décadas. Las nuevas normas urbanísticas favorecieron calles más anchas y rectas, y la mayoría de los edificios pasaron a construirse en ladrillo en lugar de madera, reduciendo así el riesgo de futuros incendios.
El resultado fue una ciudad más ordenada, próspera y cosmopolita. Londres recuperó rápidamente su posición como una de las metrópolis más importantes del mundo.