Contexto histórico
En 1634 el rey Carlos I introdujo el llamado ship money (impuesto del barco) en los pueblos y condados de Inglaterra. El objetivo era financiar la construcción y el mantenimiento de buques de guerra que defendieran la costa del país contra posibles amenazas externas.
Justificación real del monarca
Carlos I argumentó que el impuesto era una medida legal y necesaria para la defensa nacional, sin necesidad de recurrir al Parlamento.
Oposición y controversia
Muchos ingleses consideraron que se trataba de una forma ilegal de recaudación, ya que se imponía sin la autorización del Parlamento, lo que equivalía a un gravamen arbitrario.
Consecuencias
El ship money alimentó la creciente tensión entre el rey y el Parlamento, tensión que eventualmente desembocó en la Guerra Civil inglesa (1642‑1651).