Prohibición oficial
Durante la Primera Guerra Mundial, la mayoría de los países beligerantes prohibieron estrictamente la utilización de fuegos artificiales y hogueras.
Motivos de la medida
El objetivo era evitar incendios, explosiones y cualquier señal que pudiera revelar la posición de las tropas o instalaciones estratégicas, reduciendo así el riesgo de daños materiales y pérdidas humanas.
Ejemplo: Reino Unido
En el Reino Unido, la Defence of the Realm Act de 1914 declaraba ilegal poseer o usar fuegos artificiales o cualquier tipo de hoguera sin la autorización explícita de la policía local.
Esta normativa se extendió a otras naciones, donde autoridades militares y civiles establecieron restricciones similares para garantizar la seguridad en el frente y en el territorio nacional.