Respuesta
No existen registros que indiquen que las cabañas de los esclavos fueran limpiadas de forma regular o programada.
Los propios esclavizados eran los encargados de mantener limpias sus habitaciones y áreas de vida, a menudo bajo una carga de trabajo excesiva y con recursos muy limitados.
Las condiciones de vida solían ser extremadamente densas, insalubres y peligrosas, lo que dificultaba cualquier intento de higiene adecuada.
En consecuencia, la frecuencia de limpieza era esporádica y dependía de la disponibilidad de tiempo y materiales.