Contexto de la expresión
El término travesura negra se emplea para describir los juicios por brujería, pero su uso resulta paradójico porque esos procesos judiciales surgieron precisamente por el temor a la magia negra o la brujería.
Por qué resulta irónico
Al llamar travesura negra a los propios juicios, se pone de manifiesto la absurda contradicción de perseguir a personas bajo la acusación de practicar un mal que, en realidad, los acusadores consideraban una amenaza. La persecución no era una defensa contra la brujería, sino una manifestación de histeria colectiva y de injusticia institucional.
Hipocresía y consecuencias
Los juicios se convirtieron en un espectáculo de intolerancia, donde la supuesta defensa contra el “mal negro” terminaba por generar más daño. La frase subraya la hipocresía de un sistema que, bajo la apariencia de proteger a la sociedad, perpetuaba la violencia y el miedo infundado.
Reflexión
Denominar a estos procesos como una “travesura negra” invita a reflexionar sobre cómo la historia repite patrones de persecución cuando el miedo se convierte en justificación para la injusticia.