Se cree que la expresión “pavo frío” (cold turkey) surgió a principios del siglo XX en Estados Unidos.
Su origen está ligado al contexto de la adicción a drogas y al síndrome de abstinencia. El término describía la retirada repentina y brusca de sustancias adictivas, sobre todo opioides como la heroína.
Durante la abstinencia, la persona experimenta síntomas físicos y psicológicos intensos y desagradables, comparados con la sensación de sumergirse en un pavo recién sacado del refrigerador.
Evolución del uso
Con el tiempo la frase se popularizó y hoy se emplea en muchos ámbitos para referirse a cualquier cambio súbito o a la interrupción abrupta de un hábito o práctica.