La muerte de su madre
El primer dolor profundo en la vida de José Rizal fue la muerte de su madre, Teodora Alonso Realonda. Contrario a lo que se suele mencionar, ella falleció el 16 de agosto de 1887, cuando Rizal tenía 26 años, no a los tres años.
La pérdida de Teodora dejó una huella imborrable en el joven escritor y patriota. Su madre había sido una figura de apoyo, educación y valores familiares; su partida despertó en Rizal un sentido intensificado de responsabilidad, amor y deber hacia la familia y la nación.
Este duelo temprano influyó en su carácter, motivándolo a luchar por la justicia y la independencia de Filipinas, convirtiéndose en una de las voces más influyentes del movimiento reformista.