En 1492, Cristóbal Colón zarpó del puerto de Palos de la Frontera con la intención de encontrar una ruta occidental hacia Asia. Para su expedición contó con tres carabelas: la Niña, la Pinta y la Santa María.
Las tres naves cruzaron el Atlántico y, tras varios meses, llegaron al continente americano el 12 de octubre de 1492, marcando el inicio de la era de la exploración europea.
Destino de cada embarcación
La Niña regresó a España sin incidentes y continuó sirviendo en posteriores viajes de Colón.
La Pinta también volvió a su puerto de origen, aunque sufrió algunos daños menores que fueron reparados.
La Santa María quedó encallada en la costa de la actual Haití. Colón ordenó que el barco fuera desmantelado y utilizó su madera para construir un fuerte, llamado La Navidad.