Funciones y obligaciones de los subarrendatarios
En la Edad Media, los subarrendatarios (también llamados subinquilinos) eran quienes trabajaban la tierra que les había cedido el arrendatario principal. A cambio, debían pagar una renta al arrendatario, quien a su vez entregaba el tributo al señor feudal propietario del dominio.
Además del pago monetario, estaban obligados a prestar servicios laborales: participar en la cosecha, reparar la casa señorial o ejecutar otras tareas agrícolas que el señor o el arrendatario les solicitaran.
Duración del contrato y riesgos
Los contratos de subarrendamiento solían establecerse por un plazo determinado, que podía ser de un año o de varios años. Si el subarrendatario incumplía el pago de la renta o no cumplía con sus obligaciones de trabajo, podía ser desalojado.
Perfil social
La mayoría de los subarrendatarios eran campesinos sin tierra propia. Dependían de la parcela que les asignaba el arrendatario para subsistir y para generar los recursos necesarios para su familia.
El subarrendamiento fue una forma común de tenencia de la tierra durante el feudalismo y resultó esencial para la organización económica y social de la época.