Enterramiento
La práctica más frecuente consistía en enterrar al difunto a lo largo del sendero. Las tumbas se cavaban a mano y, al pie de la fosa, se colocaba una sencilla cruz de madera o una señal improvisada. En ocasiones se utilizaba un ataúd, aunque la escasez de recursos hacía que esto fuera poco común.
Servicio funerario
Se celebraba una breve ceremonia en el lugar del entierro. Normalmente incluía una oración, unas palabras de recuerdo de familiares o compañeros y el canto de un himno.
Luto
Las costumbres de luto variaban según la persona y la situación. Algunos mostraban abiertamente su dolor, mientras que otros lo guardaban en silencio. Era habitual vestir ropa negra o adoptar símbolos de duelo, y a menudo se guardaba un momento de silencio o reflexión en honor del fallecido.
Continuar el viaje
Tras la ceremonia, el grupo proseguía su marcha. Avanzar era crucial para alcanzar el destino antes de que llegara el invierno. Sin embargo, algunos viajeros se quedaban unos días para llorar o ayudar con el entierro.