Antecedentes
La Comuna de París fue un gobierno revolucionario de tendencia socialista y anarquista que se estableció en la capital francesa del 18 de marzo al 28 de mayo de 1871, tras la derrota del Segundo Imperio Francés en la Guerra Franco‑prusiana. Los comuneros buscaban una nueva organización social basada en el control obrero y la autonomía municipal.
El conflicto
Los partidarios de la Comuna, conocidos como comunardos, se enfrentaron a las tropas del gobierno conservador encabezado por Adolphe Thiers. Thiers estaba decidido a sofocar la insurrección y a restablecer el control sobre París.
Inicio de los combates
El 2 de abril de 1871 el ejército gubernamental, apoyado por la artillería, intentó penetrar la ciudad por su flanco occidental. Los comunardos respondieron erigiendo barricadas y ofreciendo una resistencia encarnizada.
La “Semana Sangrienta”
Entre el 21 y el 28 de mayo de 1871 se vivió la llamada Semana Sangrienta. En esos días la lucha alcanzó su punto álgido en las calles parisinas, especialmente alrededor del cementerio de Père‑Lachaise y del palacio de las Tullerías.
Avance de las tropas
Las fuerzas republicanas, bajo el mando del mariscal Patrice de Mac‑Mahon, avanzaron paso a paso, derribando las barricadas comunardas. A pesar de su valor y determinación, los comuneros estaban superados en número y en armamento.
Captura y represión
El 28 de mayo las tropas francesas habían recuperado la mayor parte de la ciudad, poniendo fin a la Comuna. Miles de comunardos fueron capturados, ejecutados o encarcelados; la represión fue brutal y dejó una profunda huella en la memoria colectiva.
Importancia histórica
La Batalla de la Comuna representa un episodio emblemático de lucha de clases y de los ideales revolucionarios del siglo XIX. Aunque la Comuna fue derrotada, su legado sigue inspirando a activistas y movimientos sociales en todo el mundo.