Los tres grandes dramaturgos de la Grecia clásica
La tragedia griega alcanzó su apogeo gracias a tres autores cuyas obras siguen influyendo en la literatura y el teatro contemporáneos.
Esquilo (c. 525‑456 a.C.)
Considerado el padre de la tragedia, Esquilo escribió más de 90 obras, aunque solo han sobrevivido siete. Entre sus piezas más célebres destacan La Orestíada y Prometeo encadenado.
Sófocles (c. 497‑406 a.C.)
Contemporáneo más joven de Esquilo, Sófocles alcanzó la cifra de más de 120 obras, de las que también se conservan siete. Sus dramas más conocidos son Edipo Rey y Antígona.
Eurípides (c. 480‑406 a.C.)
Eurípides, el más joven de los tres, dejó más de 90 obras, de las que han sobrevivido 19. Sus trabajos más famosos incluyen Medea y Las Bacantes.
Estas tres figuras forman el núcleo esencial de la tragedia griega y su legado perdura hasta hoy.