Contexto histórico
En 1913, los afroamericanos en Estados Unidos vivían bajo una profunda discriminación institucionalizada y una violencia racial sistemática.
Discriminación y segregación
Se les negaban derechos civiles básicos, como el voto, la posibilidad de ocupar cargos públicos y servir en jurados. Las leyes de Jim Crow imponían la segregación en escuelas, transportes, restaurantes y otros espacios públicos.
El acceso a una educación de calidad, a servicios de salud adecuados y a viviendas dignas estaba severamente restringido.
Violencia racial
Los linchamientos y otras formas de violencia extrema eran frecuentes. La Ku Klux Klan, organización supremacista blanca, estaba particularmente activa en el sur, perpetrando actos de terror e intimidación contra la población negra.
Resistencia y lucha
A pesar de estas adversidades, los afroamericanos organizaron movimientos de resistencia, fundaron iglesias, sindicatos y grupos comunitarios, y comenzaron a articular la lucha por la igualdad de derechos que culminaría en el movimiento de derechos civiles décadas después.