En la narración, el desenlace o solución es la conclusión de una historia. Marca la resolución del conflicto principal y brinda al público una sensación de cierre. Un buen final debe ser satisfactorio y coherente con el resto de la trama.
Formas habituales de presentar el final
Resolución
El conflicto central se resuelve y los obstáculos que enfrentan los protagonistas se superan o se llegan a acuerdos definitivos.
Giro inesperado
Se introduce una revelación o un cambio sorprendente al final, que altera la percepción de los eventos previos.
Final abierto
En lugar de una solución clara, el relato deja preguntas sin responder, invitando al lector a imaginar distintas posibilidades.
Cliffhanger
La historia termina con un evento o revelación que deja a la audiencia en tensión, deseando saber qué ocurrirá después.