1. Explorar y cartografiar el territorio de Luisiana
La compra de Luisiana de 1803 duplicó el tamaño de los Estados Unidos, añadiendo más de 800 000 millas cuadradas al oeste del río Misisipi. El presidente Thomas Jefferson quería conocer esa vasta zona y vio la expedición de Lewis y Clark como la oportunidad ideal para recopilar datos sobre su geografía, recursos naturales y habitantes.
2. Consolidar la soberanía americana en el Oeste
El tratado de la compra otorgó a EE. UU. una reclamación sobre la región de Oregón, pero Gran Bretaña y España también tenían pretensiones. Jefferson buscaba reforzar la posesión estadounidense enviando una expedición que demostrara la presencia y el interés de la joven nación.
3. Encontrar una ruta fluvial hacia el Pacífico
Uno de los objetivos clave era localizar un camino navegable que conectara el río Misuri con el océano Pacífico. Jefferson creía que esa vía facilitaría el comercio y abriría nuevas oportunidades económicas para el país.
4. Recopilar información científica
Apasionado por la ciencia, Jefferson ordenó a los exploradores recoger ejemplares de plantas, animales y minerales, y registrar observaciones sobre el clima y la geología del territorio.
5. Establecer relaciones con las tribus nativas
La misión también tenía un componente diplomático. Jefferson deseaba forjar lazos amistosos con las naciones indígenas del Oeste, instruyendo a Lewis y Clark a tratarlas con respeto y a aprender de sus costumbres.