Introducción
Robert E. Lee no fue un estadista en el sentido tradicional; su vida estuvo dedicada al ejército y nunca ocupó un cargo político.
Posición ante la secesión
Lee se opuso firmemente a la secesión de los estados del sur y a la guerra civil. Apoyaba la unión y deseaba que Virginia permaneciera en la Unión.
Cuando Virginia decidió separarse, sintió la obligación de seguir a su estado natal y se incorporó al Ejército Confederado.
Rol como líder militar
Como comandante del Ejército de Virginia del Norte, Lee demostró una gran capacidad estratégica y táctica, logrando victorias notables. Sin embargo, su visión estaba condicionada por la época y defendía la institución de la esclavitud.
Después de la guerra
Tras la rendición, Lee aceptó la presidencia de Washington College (hoy Washington and Lee University). Su gestión se centró en reconstruir la institución y contribuir a la recuperación del Sur.
Con el tiempo, se convirtió en un símbolo de reconciliación entre el Norte y el Sur, promoviendo la unidad nacional.
Conclusión
En resumen, Robert E. Lee fue un destacado militar y, después de la guerra, un emblema de la reconciliación, pero no un estadista en el sentido político.