Fin de la esclavitud y nuevos derechos
La Guerra Civil puso fin legal a la esclavitud en los Estados Unidos y, mediante la Enmienda XIII, otorgó la libertad a millones de afroamericanos. La Enmienda XIV les concedió la ciudadanía y la protección de la ley, creando una base jurídica para la igualdad.
Obstáculos y discriminación
Aunque el marco legal cambió, la vida cotidiana siguió siendo extremadamente difícil. Muchos antiguos dueños de esclavos y sectores amplios de la sociedad blanca mantuvieron actitudes racistas, impusieron leyes de segregación (las llamadas "leyes Jim Crow") y recurrieron a la violencia para limitar los derechos de los recién liberados.
La larga lucha por la igualdad
Durante la Reconstrucción (1865‑1877) se establecieron escuelas, se permitió el voto afroamericano y se intentó integrar a la población negra en la vida política. Sin embargo, la retirada de las tropas federales facilitó la supresión de esos logros. No fue sino hasta el siglo XX, con los movimientos por los derechos civiles, que se lograron avances significativos y se empezaron a desmantelar legalmente muchas de las barreras raciales.