Ubicación y extensión
La Gran Muralla se extiende a lo largo de la frontera norte y noreste de China, desde la península de Jinwangdao, atravesando el Golfo de Bohai, hasta la provincia de Gansu en el oeste, con una rama interior que parte de las proximidades de Pekín y se dirige al sur, acercándose a Handan.
Orígenes y construcción
El tramo más largo y emblemático fue construido durante el reinado del primer emperador de la dinastía Qin, Qin Shi Huang (221‑210 a.C.), con el objetivo de proteger el territorio de las incursiones de los pueblos nómadas del norte.
Utilizando tierra compactada, piedra y ladrillos, la muralla alcanzó una longitud total de aproximadamente 21 196 km, convirtiéndola en la estructura artificial más extensa jamás creada.
Periodo posterior y restauración
Tras tres siglos de abandono, el gobierno comunista chino restauró varios tramos para convertirlos en atractivos turísticos, entre ellos el segmento cercano a Pekín, capital del país.
Civilización china
La Gran Muralla simboliza la determinación y la capacidad organizativa de la civilización china, siendo un testimonio palpable de su historia milenaria.