La destrucción del shogunato Kamakura comenzó con la derrota del emperador Go‑Daigo y se invirtió cuando el influyente gokenin Ashikaga Takauji se rebeló contra el shogunato.
Cuando Go‑Daigo intentó restablecer un gobierno imperial, el enfrentamiento con Takauji, que buscaba recrear el gobierno samurái, se intensificó.
Restauración Kenmu y establecimiento del shogunato Muromachi
El emperador Go‑Daigo derrocó al shogunato Kamakura y proclamó la tan esperada Restauración Kenmu. Sin embargo, la reforma fue demasiado apresurada y provocó confusión y descontento entre los samuráis, que reclamaban la restitución de sus tierras.
Aprovechando la situación, Ashikaga Takauji se rebeló contra Go‑Daigo en 1335, tomó Kyoto y, al año siguiente, fundó el shogunato Muromachi.
Aunque al principio parecía que el nuevo shogunato se instauraba sin problemas, la realidad fue distinta. Go‑Daigo mantenía gran apoyo entre los samuráis y, aunque Takauji había luchado a su lado, pronto comprendió que era arriesgado convertir al emperador en su enemigo.
Takauji instaló un emperador de la línea Jimyōin (el llamado imperio del Norte) mientras Go‑Daigo se refugiaba en Yoshino, creando el imperio del Sur. Así nació el período Nanboku‑chō, con dos cortes imperiales coexistiendo.
Dinastías del Norte y del Sur (1336‑1392)
El imperio del Sur, encabezado por Go‑Daigo, era militarmente débil, pero la corte del Norte también sufría de inestabilidad interna. Las disputas entre los daimyō guardianes y los problemas de sucesión provocaron revueltas, como la perturbación de 1350, que terminó con el envenenamiento de Ashikaga Tadayoshi.
Aunque la corte del Norte dominaba, la guerra civil se prolongó durante más de sesenta años.
Edad de oro bajo Ashikaga Yoshimitsu
El tercer shogun, Ashikaga Yoshimitsu, logró la reunificación de las dos cortes en 1392. Tras la muerte de los últimos emperadores de la línea Kenmu, el emperador del Norte, Go‑Komatsu, recibió el trono, poniendo fin al conflicto.
Yoshimitsu, nombrado shogun a los 11 años, fortaleció el poder shogunal reduciendo la autoridad imperial, construyó el famoso Pabellón Dorado (Kinkaku‑ji) y, en 1394, se convirtió en el ministro de mayor rango del gobierno.
Su política de comercio con la dinastía Ming le permitió monopolizar los beneficios y llevar al shogunato a su apogeo.
La Guerra Ōnin (1467‑1477)
Después del fallecimiento del shogun Ashikaga Yoshinori, la lucha entre los poderosos daimyō guardianes, especialmente Hosokawa Katsumoto y Yamana Sōzen, desencadenó la Guerra Ōnin. La sucesión del shogunato también estuvo en juego: el 8.º shogun, Ashikaga Yoshimasa, nombró a su hermano Yoshimi como heredero, pero su esposa Hino Tomiko dio a luz a un hijo, lo que provocó una feroz contienda apoyada por los clanes Yamana y Hosokawa.
La guerra devastó Kyoto durante once años, debilitó la autoridad shogunal y sentó las bases del período Sengoku.
Nacimiento de los daimyō sengoku y declive del shogunato
El fenómeno gekoku‑jō (rebelión de los inferiores contra los superiores) se extendió por todo el país. Los guardianes locales, originalmente administradores del shogunato, se convirtieron en daimyō autónomos. Con la pérdida del respaldo shogunal, muchos fueron derrotados por señores locales que surgieron como nuevos poderosos.
Introducción de armas de fuego
En 1543, comerciantes portugueses llegaron a Tanegashima y entregaron los primeros arcabuces. La adopción de estas armas transformó la táctica samurái y la arquitectura de castillos, que pasó de fortalezas en montañas a fortalezas llanas con fosos y muros de piedra.
Introducción del cristianismo
En 1549, San Francisco Javier introdujo el cristianismo en Japón. Los misioneros fueron bien recibidos por algunos daimyō que buscaban los beneficios del comercio nanban, mientras que figuras como Oda Nobunaga y Toyotomi Hideyoshi los usaron para debilitar a los poderes budistas.
Oda Nobunaga y el fin del shogunato Muromachi
Oda Nobunaga, que había unificado gran parte de Honshū, obligó al último shogun, Ashikaga Yoshiaki, a abandonar el Palacio Nijo y a exiliarse de Kyoto, marcando el fin práctico del shogunato Muromachi.
Aunque algunos historiadores discuten cuál fue exactamente la última fase del shogunato, la mayoría coincide en que la expulsión de Yoshiaki por Nobunaga representa su desaparición definitiva.
Puntos clave para recordar
- Dinastías del Norte y del Sur (Nanboku‑chō)
- Era de Yoshimitsu Ashikaga y la cultura Kitayama (Kinkaku‑ji)
- Yoshimasa Ashikaga y la cultura Higashiyama (Ginkaku‑ji)
- Guerra Ōnin (1467‑1477)