Historia de Asia

De la Gran Depresión a la Segunda Guerra Mundial

15 de agosto de 1945 – Japón acepta la Declaración de Potsdam, poniendo fin a la guerra. Más de setenta años después, bajo la administración Abe, el país vuelve a debatir la interpretación de su Constitución de posguerra, la definición de las Fuerzas de Autodefensa y la alianza con EE. UU.

La mayoría de los lectores de este artículo nacieron después de la Segunda Guerra Mundial; yo formo parte de esa generación posguerra.

Aunque no vivimos la guerra directamente, es fundamental comprender los acontecimientos que la originaron y culminaron, ya que nos sirven de referencia para reflexionar sobre futuros conflictos.

Del conflicto mundial a la guerra del Pacífico

Para entender la Segunda Guerra Mundial, primero debemos conocer cómo Japón se encaminó hacia el conflicto.

Los testimonios de quienes vivieron la guerra están desapareciendo rápidamente, lo que hace que la transmisión de la experiencia viva dependa de documentos, testimonios escritos y materiales de archivo.

La Gran Depresión que sembró la Segunda Guerra Mundial

La Primera Guerra Mundial (1914‑1918) dejó una Europa devastada y el Tratado de Versalles, que sentó las bases de tensiones posteriores. Tras el conflicto, se creó la Liga de Naciones, la primera organización internacional destinada a mantener la paz.

Sin embargo, en 1929 estalló la Gran Depresión, una crisis económica mundial provocada por el colapso de la Bolsa de Nueva York, que arrastró a todas las naciones.

Políticas adoptadas por los principales países

  • Estados Unidos: New Deal, programa de reformas económicas y laborales.
  • Reino Unido: Política de “imperial preference”, fortaleciendo lazos económicos con colonias y países del Commonwealth.
  • Alemania: Reparaciones de guerra y crisis económica que favorecieron el ascenso de Hitler y el nazismo.
  • Francia: Intensificación de la cooperación con sus aliados.
  • Italia: El fascismo de Mussolini impulsa la agresión exterior.
  • Japón: La “Depresión Showa” y la Gran Depresión provocan una política expansionista hacia China.

Estas medidas intensificaron las rivalidades internacionales y sentaron las bases de un nuevo conflicto mundial.

Incidente de Manchuria (1931)

El 18 de septiembre de 1931, el ejército japonés organizó el sabotaje del ferrocarril de Manchuria (Incidente de Mukden) y culpó a China, usando el pretexto para invadir el noreste del país.

Ese acto marcó el inicio de la agresión japonesa en China, que se transformaría en la guerra total tras el Incidente del Puente de Marco Polo (7 de julio de 1937).

En China, el Kuomintang de Chiang Kai‑shek y el Partido Comunista de Mao Zedong formaron un frente unido contra la invasión extranjera.

Estallido de la Segunda Guerra Mundial

1939 – Alemania invade Polonia; Reino Unido y Francia le declaran la guerra, dando inicio al conflicto global.

1940 – Italia se alía con Alemania, ampliando el teatro de operaciones.

1941 – Japón declara la guerra a Estados Unidos y al Reino Unido, extendiendo la contienda al Pacífico.

El ataque a Pearl Harbor

El 7 de diciembre de 1941 (8 de diciembre en Japón) la Armada Imperial japonesa sorprendió a la flota estadounidense en Pearl Harbor, violando el Tratado de Portsmouth de 1907, que exigía una declaración formal de guerra previa.

Horas antes del ataque, Japón había entregado un mensaje de declaración de guerra a EE. UU. (4:20 a.m., 8 de diciembre). La falta de un aviso oficial antes del ataque se consideró una violación del derecho internacional y marcó el inicio de la Guerra del Pacífico.

Así quedó configurado el bando de los Aliados (EE. UU., Reino Unido, Francia y sus colonias) frente a las Potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón).

En resumen, la Gran Depresión provocó tensiones económicas y políticas que desembocaron en la Segunda Guerra Mundial, y el ataque a Pearl Harbor selló la entrada de Japón en el conflicto.

En futuros artículos analizaré la evolución de cada país una vez iniciada la guerra.