La Era de los Descubrimientos, que se extendió desde el siglo XV hasta el XVII, estuvo marcada por la búsqueda de nuevas rutas marítimas y la colonización de territorios recién hallados. Los principales impulsores fueron España y Portugal, que intentaron romper el monopolio comercial del Imperio Otomano y acceder directamente a las codiciadas especias asiáticas.
El inicio de la Era de los Descubrimientos
Durante los siglos XV‑XVII, las naciones europeas comenzaron a explorar rutas hacia Asia, África y América. El objetivo principal era encontrar un camino que evitara el Mediterráneo, dominado por los otomanos, y así reducir los costos de las especias.
Imperio Otomano
Fundado a finales del siglo XIII, el Imperio Otomano alcanzó su apogeo en el siglo XVI, controlando gran parte de Asia Occidental, Europa del Este y el norte de África. El dominio otomano del Mediterráneo implicaba altas tarifas para los comerciantes europeos, lo que motivó la búsqueda de rutas alternativas.
Alta demanda de especias
En Europa creció la cultura del consumo de carnes, lo que disparó la demanda de especias como pimienta, clavo y nuez moscada, esenciales tanto para sazonar como para conservar alimentos. Estas especias solo se obtenían a través de los comerciantes musulmanes, lo que encarecía su precio.
Mejoras en la brújula
La brújula, inventada en la China de la dinastía Song, fue perfeccionada en Europa, permitiendo una navegación más precisa y viajes más largos.
Rutas pioneras de los países europeos
Para sortear el control otomano, España y Portugal desarrollaron nuevas rutas marítimas que se alejaban del Mediterráneo.
Desarrollo de la ruta portuguesa
El príncipe Enrique el Navegante impulsó la exploración de la costa africana en busca de oro y rutas hacia la India. Tras su muerte, Portugal intensificó la búsqueda del camino oriental:
- En 1488, Bartolomeu Dias alcanzó el Cabo de Buena Esperanza.
- En 1498, Vasco da Gama llegó a Calicut, en la costa oeste de la India, estableciendo la ruta marítima directa a Asia.
Desarrollo de la ruta española
España, por su parte, intentó cruzar el Atlántico en busca de una ruta occidental hacia Asia. En 1492, Cristóbal Colón, bajo el patrocinio de la reina Isabel, llegó a las islas del Caribe, creyendo haber alcanzado las Indias.
Posteriormente, 1519, Fernando de Magallanes partió de España con el objetivo de circunnavegar el mundo y encontrar una ruta a las Islas de las Especias (actuales Molucas). Descubrió el estrecho que lleva su nombre y cruzó el Pacífico; murió en Filipinas, pero sus tripulantes completaron la primera circunnavegación en 1522.
Consecuencias de la Era de los Descubrimientos
Desplazamiento del centro económico
Ciudades mediterráneas como Venecia y Génova perdieron su preeminencia, mientras que puertos atlánticos como Sevilla y Lisboa se convirtieron en los nuevos centros comerciales europeos.
Devaluación monetaria y colapso del feudalismo
El enorme flujo de plata extraída de América, a partir de 1545, provocó una inflación generalizada conocida como la revolución de precios. La pérdida del poder adquisitivo de la nobleza contribuyó al declive del sistema feudal.
Difusión de productos americanos
Alimentos como papas, tomates, calabazas, maíz, cacao, chiles, cacahuetes y tabaco llegaron a Europa y, posteriormente, a Asia y África, transformando dietas y economías agrícolas.
Impacto en Japón durante la Era de los Descubrimientos
Los portugueses fueron los primeros europeos en arribar a Japón. En 1543, un barco portugués encalló en Tanegashima, introduciendo la tecnología de los arcabuces. En 1549, el misionero jesuita Francisco Javier llegó al país, difundiendo el cristianismo y nuevas ideas.
Durante el periodo Sengoku, el comercio Nanban (comercio del “sur”.) entre Japón y los comerciantes españoles y portugueses introdujo productos como vidrio, tejidos de lana, espejos y armas de fuego, alterando la cultura material y las costumbres locales.
En conjunto, la Era de los Descubrimientos marcó un cambio histórico de alcance global, influyendo en la economía, la alimentación y las relaciones culturales de Japón y del resto del mundo.