Historia de Asia

La triste vida de Tadateru Matsudaira, el sexto hijo rechazado por Ieyasu Tokugawa y rehabilitado por Hidetada

Nacimiento y abandono

El 4 de enero de 1592 nació Tadateru, sexto hijo de Tokugawa Ieyasu, hijo de la concubina Lady Chaa, de bajo rango. Ieyasu lo despreciaba por su aspecto y, según se cuenta, también lo hacía su medio‑hermano Yuki Hideyasu.

Desde pequeño se le reconoció talento musical y destreza manual. Fue instruido por el maestro de armas Okuyama Kyūgasai y por el erudito Bunbu Ryōdo, quienes le enseñaron artes marciales y cultura.

Primeros cargos y humillaciones

En 1599, tras la muerte sin descendencia de su primo Matsudaira Nagasawa, Tadateru heredó el dominio familiar, algo inusual porque la sucesión solía pasar al hijo mayor. Ieyasu, aunque respetaba la tradición, mostró su desagrado.

En 1602 recibió el feudo de Sakura (50.000 koku) y, al alcanzar la mayoría de edad en 1603, se le concedió el dominio de Nakajima (120.000 koku) y el castillo de Matsushiro, con el señor de confianza Nagayasu Ōkubo como su principal vasallo.

Aunque su rango crecía, seguía siendo mucho más joven y menos poderoso que sus hermanos mayores, lo que alimentó la sospecha de que su rostro desfavorecido influía en su trato.

Mejora tras el matrimonio

El destino le sonrió ligeramente cuando se casó con Irohahime, hija del famoso daimyo Date Masamune. La unión le acercó al círculo cultural de Masamune y le permitió desarrollar sus intereses en artes marciales, ceremonia del té y pintura.

Durante este periodo, Tadateru construyó el castillo de Takada bajo la supervisión de Masamune y mantuvo una estrecha relación con su consejero, aunque carecía de experiencia militar real.

Caída y acusaciones

En 1609, los vasallos Minagawa Hiroteru, Shigetatsu Yamada y Kiyonao Matsudaira denunciaron a Tadateru ante Ieyasu por su conducta. El shogún lo castigó: Yamada se vio obligado a cometer seppuku y los otros fueron destituidos.

En 1610, Tadateru recibió el dominio de Takada (300.000 koku) y añadió Kawanakajima (140.000 koku). Sin embargo, comenzaron a circular rumores de libertinaje que fueron utilizados por sus rivales para desprestigiarlo.

Durante el asedio de Osaka (1615), su ausencia en la campaña de invierno y su tardía participación en la de verano fueron criticadas fuertemente por Ieyasu y su hermano Hidetada, lo que se interpretó como una estrategia para debilitarlo.

Exilio bajo Hidetada

Tras la muerte de Ieyasu en 1616, el shogún Hidetada ordenó el exilio de Tadateru a las regiones montañosas de Hida‑Takayama y Suwa, lugares de difícil acceso y sin posibilidad de retorno.

Se difundieron teorías de que Date Masamune conspiraba para instalar a Tadateru como un nuevo gobernante, pero no existen pruebas concluyentes.

El exiliado vivió sus últimos años en una mansión de Suwa, donde se relacionó con figuras culturales locales y se dice que nadó en el lago de la zona.

Últimos años y legado

Tadateru murió en 1683 a los 92 años, una longevidad excepcional para la época. Fue recordado como un “pecador” hasta el siglo XX, cuando en 1984 la familia Tokugawa le concedió una rehabilitación póstuma.

Según la crónica del sacerdote del templo Teishōin, el famoso silbato del viento salvaje que le fue entregado por Ieyasu aún se conserva y, según la leyenda, su sonido podría convocar a diez mil guerreros.

¿Realmente era odiado por Ieyasu?

Algunos relatos afirman que Ieyasu guardaba rencor hacia su hijo, pero la existencia del silbato del viento salvaje –un regalo que simbolizaba protección y longevidad– sugiere que, al menos en la última etapa de su vida, Ieyasu no pretendía eliminarlo, sino más bien mantenerlo bajo control.