¿Qué es la cuestión de los Territorios del Norte?
Los cuatro islotes del norte – Islas Habomai, Shikotan, Kunashir y Iturup – fueron parte del territorio japonés hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Tras la rendición de Japón, tropas soviéticas ocuparon los islotes y expulsaron a los residentes japoneses. Esta ocupación sin base legal se conoce como la disputa de los Territorios del Norte.
Los Territorios del Norte como territorio propio desde el establecimiento de la frontera
En 1854 Japón y Rusia firmaron el Tratado de Shimoda, que delimitó una frontera ambigua: al sur de Etorofu quedó bajo soberanía japonesa y al norte de Urup bajo control ruso. En 1875, mediante el Tratado de intercambio de Sakhalin‑Kuriles, y más tarde el Tratado de Portsmouth (1905), Japón consolidó su dominio sobre las islas al sur de la cadena de Kuriles, manteniéndolas como territorio propio hasta 1945.
El Carta del Atlántico (1941) declaraba que, tras la guerra, los Aliados no buscarían anexar territorio de naciones derrotadas. La Unión Soviética la firmó, por lo que la ocupación de los islotes contraviene ese principio, reforzando la posición japonesa de que los Territorios del Norte son suyos.
Razones por las que el conflicto con Rusia no avanza
Los motivos militares son determinantes. El estrecho de Kunashir‑Iturup permanece libre de hielo durante el invierno, lo que permite a la Marina rusa operar desde el Mar de Okhotsk sin obstáculos. Si Japón devolviera los islotes, Estados U.S. podría instalar bases militares, lo que Moscú considera una amenaza estratégica.
El presidente Vladimir Putin ha manifestado que la devolución podría facilitar una presencia militar estadounidense. Por ello, Rusia ha reforzado sus defensas en Kunashir y Iturup con misiles antibuque.
Historia de las negociaciones con Rusia
Desde la Declaración Conjunta Japón‑URSS (1956), ambas partes acordaron acelerar las conversaciones para un tratado de paz. Esa declaración establecía que, una vez firmado el tratado, se entregaría a Japón las islas Habomai y Shikotan. Japón, sin embargo, ha insistido en la devolución simultánea de los cuatro islotes.
En 2001 la Declaración de Irkutsk reafirmó la validez de la declaración de 1956, pero las negociaciones se estancaron cuando la URSS vinculó la entrega de los dos islotes a la retirada de tropas estadounidenses de Japón. Desde entonces, los intentos de compromiso –incluido el plan ruso de dividir las islas por áreas en 2006– no han prosperado.
Tratado de Paz de San Francisco y la teoría del retorno previo de Shikotan
El Tratado de San Francisco (1951) obligó a Japón a renunciar a “las Islas Kuriles”, sin especificar cuáles. Japón argumenta que sólo Kunashir y Etorofu forman parte de las Kuriles, mientras que Habomai y Shikotan pertenecen a Hokkaido y, por tanto, deben ser devueltos.
Durante la Guerra Fría EE. UU. se opuso a una solución que favoreciera a la Unión Soviética, lo que llevó a Japón a abandonar la teoría del retorno de dos islotes y adoptar la posición de devolución conjunta de los cuatro.
¿Existe un acuerdo secreto entre Rusia y Estados U.S.?
Algunos analistas citan la Conferencia de Yalta, donde los Aliados acordaron que la URSS recibiría el control de la parte sur de Sajalín y de las Islas Kuriles a cambio de entrar en la guerra contra Japón. Según esa interpretación, la ocupación rusa tendría respaldo implícito de EE. UU., aunque nunca se formalizó un tratado secreto.
En la práctica, Rusia considera que su presencia en los cuatro islotes es legítima y continúa reforzando su soberanía sobre ellos.