Diversos historiadores han propuesto distintas explicaciones sobre el origen de los nombres Hindú, Hind y Hindustán. Algunas versiones tradicionales sostienen que la palabra proviene del persa Sindhu (el río Indo), mientras que otras investigaciones sugieren una raíz anterior relacionada con el vocablo védico Indu, que significa "luna".
Teorías basadas en el persa y el sánscrito
Según la corriente historiográfica más difundida en la época colonial, los persas pronunciaban la consonante S como H, de modo que Sindhu se transformó en Hind y, posteriormente, en Hindustán. Esta hipótesis explica la aparición de términos como Hindukush o Hindustan en fuentes medievales.
Por otro lado, algunos estudiosos indios señalan que en los textos védicos existe la palabra Indu, que alude a la luna. Desde esta perspectiva, Hindú derivaría de Indu y no de Sindhu. El viajero chino Xuanzang (Huentsang) menciona en sus relatos que la India tenía varios nombres, entre ellos Shitu, Hinau y Indu, y que el término hacía referencia a la luz del conocimiento que iluminaba el mundo como la luna.
Interpretaciones de textos clásicos
El geógrafo persa Al‑Biruni, en su obra Kitab al‑Hind, distingue entre "Irán" (que usa la forma Hind) y la región del Indo (Indus). Esta diferencia sugiere que, al menos para Al‑Biruni, los dos términos no eran simples variantes fonéticas.
En la tradición védica, el nombre Indra (dios del cielo y de la guerra) también aparece como posible raíz de Indu. Algunos investigadores, como Narendra Piplani, argumentan que el vocablo Hind proviene de una forma apabhramsa de Indra presente en los Vedas. Según esta línea, el griego adoptó la forma Indika, el latín la transformó en India y el inglés la mantuvo como India.
Influencia de migraciones y contactos culturales
Los contactos entre la civilización del Indo y los pueblos de Asia Central (sácidas, kushanes, pahlavas, hunas) facilitaron la difusión de los nombres. Cuando estos grupos llegaron al subcontinente, comenzaron a emplear la denominación Hindu para referirse a los habitantes locales, y el término se consolidó en la literatura y en la administración de los imperios posteriores.
Asimismo, la expansión del cristianismo y del islam introdujo nuevas adaptaciones fonéticas: en árabe medieval se hallan expresiones como "hindú turco" para describir a ciertos pueblos de Asia Central que, tras su conversión al islam, fueron etiquetados como "hindúes" en los textos islámicos.
Uso contemporáneo y legado lingüístico
En la actualidad, la mayoría de los países europeos conservan versiones derivadas del latín India (por ejemplo, India en español, India en inglés, Inde en francés). En alemán, el término Inder designa a los habitantes de la India, mientras que Deutschland proviene de una raíz germánica distinta y no tiene relación etimológica con Indu.
En conclusión, aunque la hipótesis persa‑sindhu sigue siendo la más aceptada en la historiografía occidental, existen argumentos sólidos que vinculan Hindú con la raíz védica Indu. La verdadera procedencia del término probablemente combina ambas influencias, reflejando la compleja historia de contactos culturales entre el subcontinente indio y sus vecinos.