Fuentes históricas
Los principales testimonios sobre la organización del Estado de Chandragupta Maurya son el Arthashastra de Kautilya, los fragmentos de la Indica de Megasthenes y las inscripciones de su nieto Ashoka. Estos documentos se complementan entre sí y permiten reconstruir la compleja estructura administrativa maurya.
Sistema administrativo central
El emperador
Chandragupta gobernaba bajo una monarquía absoluta. Según Kautilya, el rey era el jefe supremo de los ámbitos militar, judicial, legal y ejecutivo. Nombraba a todos los funcionarios de alto rango y dirigía personalmente los asuntos del Estado, permaneciendo en la corte la mayor parte del día para atender justicia, recibir mensajeros y escuchar quejas del pueblo.
Ministros y consejo de ministros
El monarca contaba con un pequeño grupo de amatyas (ministros) y un mantrinam (cuerpo de consejo) formado por tres o cuatro miembros, entre los que se encontraban el príncipe heredero, el gran comandante y el secretario principal. El Arthashastra enfatiza la necesidad de consultar al consejo y de que sus deliberaciones permanecieran secretas. Los salarios diferían: los miembros del consejo recibían 1 200 panas, mientras que los del mantrinam percibían 4 800 panas.
Departamentos y funcionarios principales
El texto enumera dieciocho cargos de alto nivel, entre los que destacan:
- Amatya (primer ministro) y sacerdote principal
- Samaharta (director de finanzas)
- Sannidhata (tesorero)
- Senapati (comandante del ejército)
- Yuvraj (príncipe heredero)
- Pradeshta (gobernador provincial)
- Nayak (jefe de la policía)
- Karmantika (inspector de industrias)
- ... y otros encargados de la vigilancia de fronteras, obras públicas y tribunales.
Estos funcionarios estaban bajo la autoridad directa del emperador y sus nombramientos se basaban en la lealtad y la integridad moral.
Administración provincial
El vasto territorio de Chandragupta se dividió en provincias, de las que las inscripciones de Ashoka confirman al menos cinco:
- Uḍiṣya (Uttarapatha): capital Taxila.
- Avanti: capital la propia Avanti.
- Dakshinapatha: zona sur, capital Suvarṇagiri (probable Kanakgiri en Raichur).
- Praśtha (Oriental): capital Pataliputra.
- Kalinga: capital Tosali.
Los gobernadores, normalmente miembros de la élite real, recibían un salario anual de 12 000 panas y administraban sus provincias con la ayuda de varios amatyas y magistrados locales.
División territorial y unidades locales
Cada provincia se subdividía en presidencias (equivalentes a comisarías), a su vez en districts y más abajo en unidades como dronmukha, kharvatika y samgraha. Estas unidades gestionaban la recaudación de impuestos, la irrigación, la construcción de caminos y la justicia a nivel local.
Justicia y seguridad
El rey era la máxima autoridad judicial, pero existían tribunales en varios niveles: village (grama), samgraha, dronmukha, district y la corte suprema en Pataliputra. El Arthashastra describe dos tipos de tribunales: dharmasthāni (civiles) y kaṇṭaka‑śodhana (penales). Además, había un cuerpo de policía llamado rākṣin y una red de espías (mahāmātyāpasarpa) divididos en saṁsthā (espías residentes) y saṁcārā (espías itinerantes).
Finanzas, agricultura y tributos
El Estado controlaba estrictamente la economía. Los ingresos principales provenían de la tierra (śrāma y bhāga), peajes, impuestos a la producción agrícola y a la industria, y derechos de mercado. Los agricultores pagaban entre una sexta y una octava parte de la cosecha, y existían impuestos adicionales como el pinda‑kāra (impuesto comunitario) y el seṇābhakta (contribución logística al paso del ejército).
Organización militar
Según Megasthenes, el ejército maurya contaba con aproximadamente 600 000 infantes, 30 000 caballería, 9 000 elefantes y alrededor de 800 carros. La gestión militar estaba dividida en seis comités especializados (infantería, caballería, elefantes, carros, artillería y logística). Los soldados recibían sueldo y equipamiento del Estado, lo que les permitía mantener a sus familias.
Legado
La administración de Chandragupta Maurya sentó las bases de la burocracia india posterior. Su modelo combinó centralización extrema con una red de funcionarios locales, un sistema judicial estructurado y una economía regulada que, según los autores, buscaba el bienestar del pueblo por encima del interés personal del monarca.