Ashoka el Grande
Ashoka (c. 268‑232 a.C.) es considerado uno de los monarcas más influyentes de la antigüedad. Durante su reinado el Imperio Maurya se extendió desde los Himalayas en el norte hasta el sur de la actual Karnataka, y desde la región de Bengala hasta el territorio de Afganistán, convirtiéndose en el mayor imperio indio de su época.
Vida temprana y origen
Hijo de Bindusara, Ashoka nació en la capital Pataliputra. Las fuentes budistas (Divyāvadāna, Anuśrūti) y las tradiciones cingalesas mencionan a varios hermanos, entre ellos a Susima y a Tishya. Su madre, según distintas crónicas, se llamaba Subhadrangi o Dharma, proveniente de una familia brahmánica.
Ascenso al trono
Antes de ser emperador, Ashoka fue virrey de Ujjayiní y, según relatos chinos, sofocó una rebelión en Taxila. Tras la muerte de su padre en 273 a.C., se produjo una lucha por la sucesión. Con la ayuda del ministro Rādhagupta, Ashoka se proclamó rey alrededor del 269 a.C. Su primer título oficial fue Devanāmaṇī Priyadarshi («amado por los dioses y de mirada agradable»).
La guerra de Kalinga
En el año 261 a.C., Ashoka emprendió la conquista del reino de Kalinga (actual Odisha). Las inscripciones describen una masacre: "un lakh y medio de personas murieron o fueron heridas". El horror de la guerra provocó una profunda crisis de conciencia en el monarca.
Conversión al dharma y política de no‑violencia
Después de Kalinga, Ashoka abandonó la expansión militar y adoptó el dharmavijaya (victoria del dharma). En sus edictos proclama que la verdadera victoria es la del bien, no la del ejército, y exhorta a sus súbditos a vivir con compasión, justicia y tolerancia.
El dharma de Ashoka
El dharma de Ashoka no era una religión específica, sino un código ético universal que incluía:
- No dañar a los seres vivos.
- Respetar a los padres, maestros y ancianos.
- Practicar la generosidad y la pureza.
- Evitar la codicia, la ira y la envidia.
Estos principios aparecen en los edictos de las columnas (p. ej., el 2.º, 7.º y 13.º), donde Ashoka también insta a la autorreflexión y al autocontrol.
Reformas administrativas y obras públicas
Para difundir el dharma, Ashoka estableció una red de funcionarios (vyūha, rājya‑pati) que viajaban por el imperio impartiendo enseñanzas. Creó hospitales, pozos, caminos arbolados y establos para animales, y patrocinó la construcción de más de 80 estupas, entre ellas la famosa en Sarnath y la de Lumbini.
Relación con el budismo
Inicialmente Ashoka fue seguidor del brahmánismo, pero tras Kalinga se acercó al budismo. No renunció al trono, pero sí se convirtió en protector del Sangha, organizó concilios budistas y envió emisarios a regiones como Sri Lanka, Armenia y partes de Asia Central.
Legado y caída del imperio
El modelo de gobierno basado en la moralidad influyó en sucesores como el último rey Maurya, pero la falta de una política militar activa provocó la pérdida de territorios y, tras la muerte de Ashoka (c. 232 a.C.), el imperio se fragmentó.
Conclusión
Ashoka el Grande es recordado más por su transformación personal y su promoción del dharma que por la expansión territorial. Su enfoque en la tolerancia religiosa, la justicia social y la administración benevolente marcó un hito en la historia de la India y sentó bases para la difusión del budismo en Asia.