Introducción
Tras la caída del Imperio Pratihara, la dinastía Chandela estableció un reino independiente en la región de Bundelkhand. Las inscripciones los denominan Chandelas de Jejakabhukti, tomando el antiguo nombre de la zona, Jejakabhukti.
Una inscripción de Mahoba indica que el tercer gobernante, Jayashakti (también llamado Jeja o Jejja), nombró su territorio Jejabhukti, siguiendo la tradición de nombrar tierras según sus reyes. Con el tiempo, el nombre evolucionó a Jujhoti y la población pasó a llamarse Bundelas.
Las ciudades principales de Jejakabhukti fueron Chhatarpur, Mahoba (actual Hamirpur), Kalinjar y Khajuraho, que sirvió como capital Chandela.
Historia política
Los Chandela gobernaron gran parte de Bundelkhand (Jejakabhukti) entre los siglos IX y XIII. Inicialmente fueron vasallos de los Gurjara‑Pratiharas de Kanyakubja (Kannauj). En el siglo X, Yashovarman aceptó nominalmente la soberanía Pratihara, pero bajo su sucesor Dhangadev la dinastía ya era independiente.
Los Chandela mantuvieron conflictos con los Paramaras de Malwa y los Kalachuris de Tripuri, lo que provocó su declive. A partir del siglo XI enfrentaron invasiones turcas y, a principios del siglo XIII, su poder desapareció tras las invasiones de los Chahamanas y Ghori en Delhi.
Arte y arquitectura
Los Chandela son famosos por su arte y arquitectura. Construyeron numerosos templos, reservorios, palacios y fortalezas, destacando los templos de Khajuraho, Ajaygarh, Kalinjar y Mahoba.
Fuentes históricas
Los documentos más fiables son las inscripciones talladas por los propios Chandela, como la de Khajuraho (Vikram Samvat 1011 / 954 d.C.) y otras de los años 998‑1002 d.C. en Nanyaura, Mau y Mahoba. Estas inscripciones describen genealogías, hazañas de Yashovarman y Dhangadev, y utilizan por primera vez la escritura devanagari.
Obras literarias sánscritas – Prabodhchandrodaya de Krishnamisra, Prithvirajraso y Parmalraso – aportan datos sobre guerras, alianzas y vida cultural. Escritores musulmanes como Ibn‑ul‑Athar y Hasan Nizami relatan los enfrentamientos entre Mahmud de Ghazni y el rey Chandela Vidyadhar, y la conquista de Qutub‑ud‑din Aibak.
Los templos y sus ídolos también son valiosos testimonios de la religión, el arte y la arquitectura de la época.
Origen de los Chandela
El origen es incierto. Vincent Smith los vinculó a tribus Gond y Bhar, con un posible origen en Manigarh, a orillas del río Ken. Textos medievales como Mahoba‑Khand los incluyen entre los 36 clanes rajput, pero carecen de fundamento histórico.
Las inscripciones de Khajuraho los presentan como descendientes de la legendaria dinastía lunar (Chandravanshi), remontándose a Nannuk Rishi Chandratreya, hijo de Atri.
Primeros gobernantes
Nannuk (c. 831‑845) es citado en inscripciones de 954 y 1002 d.C. como fundador y vasallo de los Pratiharas. Su hijo Vakpati (845‑865) continuó como feudal.
Los hermanos Jayashakti y Vijayashakti (865‑885) consolidaron el territorio, dando nombre a la región (Jejakabhukti). Rahila (885‑905) inició obras públicas como el templo de Ajaygarh y el lago Rahil Sagar.
Harsha (905‑925) reforzó alianzas matrimoniales con Kalachuris, Chahamanas y Rashtrakutas, y adoptó el título de Parambhattaraka.
Ascenso del poder Chandela
Yashovarman (925‑950)
Yashovarman aprovechó el debilitamiento de los Pratiharas para afirmar la soberanía Chandela, aunque mantuvo una nominal sumisión. Las inscripciones lo describen como conquistador de Gaur, Khas, Kosala, Kashmir, Malav, Chedi, Kuru y Gurjar, aunque algunos logros son exagerados.
Fundó el famoso templo de Laxman en Khajuraho y un gran reservorio (Tadagarṇav). Promovió la justicia, la caridad y la protección de los desfavorecidos.
Dhangadev (950‑1102)
Hijo de Yashovarman, Dhangadev amplió el reino desde el río Yamuna al norte hasta Gwalior, y desde Varanasi al sur‑oeste hasta Chedi y Bhilsa. Adoptó el título de Maharajadhiraja, proclamando la independencia.
Sus campañas supuestamente incluyeron a Kosala, Kritt, Kuntal, Sri Lanka, Andhra, Anga y Raha, aunque muchos son hipérboles poéticas. Consolidó la capital en Kalinjar y fomentó la construcción de templos (Jinath, Pramathnath, Vishvanath) y obras públicas como el lago Kirtisagar.
Patrocinó a brahmanes, nombró a Prabhas como primer ministro y mostró tolerancia religiosa, apoyando a hindúes, jainistas y shaivitas.
Gand (1002‑1019)
Hijo de Dhangadev, su reinado quedó poco documentado, pero el poder Chandela se mantuvo firme frente a Kalachuris y los intentos de coalición contra Mahmud de Ghazni.
Vidyadhar (1019‑1029)
Considerado el monarca más fuerte de la dinastía, Vidyadhar derrotó al gobernador Pratihara de Kannauj y resistió los ataques de Mahmud de Ghazni, manteniendo la independencia hasta su muerte en 1029.
Desintegración del poder Chandela
Después de Vidyadhar, la línea se debilita. Vijayapal (1035‑1050) perdió territorios frente a los Kalachuris. Devavarman (1050‑1060) y Kirtivarman (1060‑1100) intentaron recuperar la autoridad, pero la presión de los invasores turcos y los rivales locales redujo su influencia.
Salakshavarman (1100‑1115) y Jayavarman (1110‑1120) mantuvieron una presencia limitada en Kalinjar y Mahoba.
Madhanavarman (1128‑1165) revitalizó el reino, construyó templos, lagos y emitió monedas de oro, plata y bronce. Sin embargo, las incursiones de los sultanatos de Delhi, especialmente de Qutb‑ud‑din Aibak (1202‑1203), pusieron fin al dominio Chandela.
El último gran gobernante fue Paramardideva (1165‑1203), quien recibió títulos pomposos pero cayó ante la conquista de Aibak. Tras su muerte, la dinastía sobrevivió sólo en algunos enclaves de Bundelkhand hasta el siglo XVI.
Cultura y legado artístico
El periodo Chandela es célebre por la arquitectura nagara de los templos de Khajuraho, alrededor de 30 monumentos Patrimonio de la Humanidad, dedicados a Vishnu, Shiva y tirthankaras jainistas. Destacan el templo Kandaraja Mahadev (construido por Vidyadhar en 999 d.C.), el templo Laxman, el Jagadambi y el Vishvanath.
Las paredes están ricamente talladas con deidades, apsaras, damas y escenas eróticas que reflejan influencias tántricas. Además, los Chandela erigieron fortalezas, palacios y grandes depósitos de agua en Ajaygarh, Kalinjar, Mahoba y Ajaygarh.
Su tolerancia religiosa se evidencia en la coexistencia de santuarios hindúes, jainistas y shaivitas, y en la emisión de monedas con iconografía diversa (diosas sentadas, Hanuman, etc.).
El legado artístico de los Chandela sigue siendo un testimonio perdurable de su esplendor cultural y político en la India central.