Introducción
Tras la muerte de Harsha, los Pratiharas lograron un amplio dominio en el norte de la India, pero para el siglo X su imperio se había desintegrado y la región volvió a sumirse en la anarquía. De los restos de ese poder emergió la dinastía Chaulukya, también conocida como Solanki, que gobernó Gujarat desde finales del siglo X hasta principios del siglo XIII.
Orígenes y fuentes históricas
El nombre Chaulukya a veces se asocia con la famosa dinastía del sur, pero los Chaulukya de Gujarat no descienden de ella; eran una rama local de la familia Rajput Agnikul. Su origen se menciona en la Prashasti de Vadnagar (971 d.C.) y en textos jainistas como el Dvashrayakavya de Hemachandra, el Kirtikoumudi de Someshvara y el Kumarpalcharit de Jaysinh Siddharaja. También aparecen referencias en crónicas musulmanas (Ibn‑ul‑Athar, Hasan Nizami) y en numerosas inscripciones.
Historia política
Mulraj (941‑995)
Mulraj I aprovechó el debilitamiento de los Pratiharas y los Rashtrakutas para fundar un reino independiente en el valle del Saraswati. Tras la muerte de su tío materno, tomó la ciudad de Anhilpatan (actual Patan) como capital y se proclamó señor de Gujarat. Durante su reinado combatió a los Parmar de Malwa, a los Chahamanas de Shakambhari y a los reyes de la región de Laat (Lata), logrando expandir su territorio hasta Saurashtra y Kutch, donde tomó control del templo de Somnath.
Chamundaraja (995‑1010)
Hijo de Mulraj, Chamundaraja mantuvo la hegemonía sobre Gujarat, pero sufrió derrotas ante los Kalachuris y los reyes de Laat. Sus hijos Vallabhraj y Ralabhraj continuaron la lucha; Ralabhraj recuperó Lata y venció al gobernante Kirtipal.
Bhimdev I (1024‑1064)
Hijo de Durlabhraj, Bhimdev I enfrentó a los Parmar de Malwa (Bhoja) y al rey kalachuri Karna. Formó alianzas temporales y, tras varios conflictos, logró saquear la capital paramara de Dhara. También venció al rey de Sindh, Hammuk, cruzando el Indo con un puente, y reforzó su dominio sobre la zona de Mount Abu. Su reinado culminó con la invasión de Mahmud de Ghazni, quien saqueó Somnath; sin embargo, Bhimdev repulsó al invasor y mandó reconstruir el templo.
Karna (1065‑1093)
Karna, hijo de Bhimdev, fue un gobernante más débil. Sufrió derrotas frente a los Parmar de Malwa y a los Chahamanas de Naddula. Aun así, impulsó la construcción de la ciudad de Karnavati y de varios templos, entre ellos el de Karneshwar y el lago Karnasagar.
Jayasimha Siddharaja (1094‑1143)
Considerado el monarca más destacado de la dinastía, Jayasimha, bajo la tutela de su madre Maynaldevi, expandió el imperio hasta Jodhpur, Jaipur, Bhilsa, Kashi y el Mar Arabia. Venció a los Abhira de Saurashtra, a los Chahamanas de Naddula, a los Parmar de Malwa, a los Chandela de Mahoba y a varios señores de Sind y Barbarik. Patrocinó a poetas y eruditos jainistas como Hemachandra y fomentó la construcción de monumentos como el templo Rudramahakal en Siddhpur, la laguna artificial Sahasralinga en Patan y el templo de Someshvara en Mandali.
Kumarapala (1143‑1172)
Kumarapala, adoptado por Jayasimha, consolidó el territorio enfrentándose a los Chahamanas, los Parmar de Malwa y los reyes de Kutch. Fundó la ciudad de Karnavati y promovió la restauración del templo de Somnath. Fue un devoto del jainismo, bajo la influencia del acharya Hemachandra, y apoyó la construcción de bibliotecas y monasterios.
Últimos gobernantes y la invasión turca
Después de Kumarapala, la dinastía sufrió una serie de reinados cortos (Ajayapala, Mularaja II) y conflictos internos. En 1178 d.C. los turcos de Muhammad Ghori invadieron Gujarat; el rey Bhima II logró repeler la primera incursión en el campo de Kasahrd, pero en 1195‑96 sufrió una derrota que le obligó a abandonar Anhilpatan. Recuperó el poder en 1201, pero la presión constante de los turcos, los paramaras, los yadavs y revueltas internas debilitó la dinastía. Bhima II fue el último monarca Chaulukya; su muerte marcó el fin del dominio rajput en Gujarat, que pasó a manos de los sultanatos musulmanes y, posteriormente, al Imperio de Delhi.
Legado cultural
Los Chaulukya fueron grandes mecenas del jainismo y de la arquitectura. Patan, Anhilpatan y Karnavati albergan templos de estilo solanki, como los de Bhimeshwar, Bhattarika y Dilwara en Mount Abu, considerados obras maestras del arte escultórico. La dinastía también impulsó la literatura jainista, la gramática y la astronomía, convirtiendo a Gujarat en un centro de saber durante varios siglos.