Historia de Asia

La anexión de Sindh a la India británica

Introducción

Situado en el valle bajo del río Indo, Sindh ha sido una región estratégica desde la antigüedad. Su fértil llanura y su acceso al mar lo convirtieron en un objetivo constante de invasores y comerciantes.

La anexión de Sindh a la India británica

Los reinos locales antes de la llegada británica

Dinastía Kalhora (1701‑1783)

En 1701 el señorío de Kalhora, encabezado por Mian Yar Muhammad Kalhora, recibió el título de Khuda Yar Khan y, más tarde, de Kalhora Nawab por el emperador mogol. Tras la invasión de Nadir Shah (1739) el vínculo con el Imperio Mogol se quebró. Los Kalhora trasladaron su capital a Hyderabad (1768) y reclutaron a numerosos balochis para reforzar su ejército.

Ascenso de los Talpur (1783‑1843)

Una rama balochi de la tribu Talpur, descendiente de Mir Suleiman Kako, se impuso tras la batalla de Halani (1783). Mir Fateh Ali Khan fundó la dinastía Talpur y estableció a Hyderabad como capital. Los Talpur se organizaron en cuatro ramas (char yaar) que gobernaron distintas zonas: Hyderabad, Khairpur, Mirpur Khas y Tando Muhammad Khan.

Primeros contactos británicos

Los portugueses mostraron poco interés en Sindh. El primer intento británico de comercio se registró en 1555, cuando el gobernador portugués Beretto llegó con una flota, pero sin establecer relaciones duraderas.

En el siglo XVII, el embajador Sir Thomas Roe solicitó permiso al emperador Jahangir para comerciar en Bengal y Sindh. En 1758 el comerciante británico Gulam Shah obtuvo una concesión para abrir una factoría en Thatta.

Los Talpur expulsaron a los Kalhora en 1783 y, tras varios enfrentamientos, el comercio británico quedó interrumpido hasta 1795.

Política británica y tratados con Sindh

Temores geopolíticos (finales del siglo XVIII)

El expansionismo ruso en Asia y la posible alianza franco‑afgana provocaron que Londres buscara asegurar la frontera occidental de la India. Sindh, por su posición estratégica, pasó a ser un punto clave.

Tratado de Amistad Eterna (1809)

Tras la amenaza napoleónica, el gobernador general Lord Minto envió a Nicholas Hanke Smith, quien firmó con los Talpur el Tratado de Amistad Eterna. Ambas partes se comprometieron a expulsar a los franceses y a respetar mutuamente sus territorios; la frontera se fijó en Kutch.

Renovación del tratado (1820)

Tras la derrota de los Marathas (1818), el tratado se actualizó prohibiendo asentamientos europeos o estadounidenses en Sindh y garantizando la libre circulación del comercio británico por el Indo.

Exploración del río Indo (1831‑1832)

El gobernador Lord William Bentinck envió a Alexander Burns a inspeccionar la navegabilidad del Indo. El informe confirmó que el río era apto para vaporeros, lo que despertó un nuevo interés comercial.

En 1832 el coronel Pottinger negoció el Tratado de 1832 con el amir Murad Ali, que permitía el paso libre de mercaderes y barcos británicos, establecía tarifas de importación/exportación y prohibía la presencia de buques de guerra.

Lord Auckland y la escalada hacia la anexión

Cuando Lord Auckland asumió como gobernador general en 1836, la creciente influencia rusa en Asia lo llevó a considerar a Sindh como una pieza clave para proteger la ruta a Afganistán.

Tratado con los Talpur (1838)

Ante la amenaza del sikh Maharaja Ranjit Singh, los británicos ofrecieron a los Talpur una ayuda militar a cambio de una residencia británica en Hyderabad y la garantía de no permitir una invasión sikh.

El mismo año se firmó una alianza tripartita entre los británicos, los sikh y el emir de Kabul, que pretendía usar a Sindh como línea de suministro para una futura campaña afgana.

Acuerdos auxiliares (1839)

El coronel Pottinger exigió a los Talpur el pago de 300.000 rupias anuales por el mantenimiento de tropas británicas en Shikarpur y Karachi, y la prohibición de alianzas con otros estados.

Lord Ellenborough y la anexión de 1843

Tras la humillante derrota británica en la Primera Guerra Anglo‑Afganista (1839‑1842), el nuevo gobernador general, Lord Ellenborough, buscó una revancha. Argumentó que el control del Indo y del acceso marítimo era vital para la defensa del Raj.

La campaña de Charles Napier

En septiembre de 1842 Ellenborough nombró al coronel Charles Napier como residente de Sindh, dándole amplios poderes militares. Napier, agresivo y sin escrúpulos, presionó a los talpurs para que aceptaran una nueva convención (20 enero 1843) que aumentaba los tributos y entregaba derechos sobre los puertos.

Cuando los talpurs se negaron, Napier destruyó el fuerte de Imamgarh (11 enero 1843) y, el 12 febrero, los talpurs firmaron bajo coacción.

Guerra abierta y victoria británica

El 15 febrero 1843 los talpurs atacaron la residencia británica en Hyderabad; el general James Outram huyó a un vapor del Indo. Napier respondió con 3.000 soldados y, el 17 febrero, venció a 30.000 guerreros balochi en la Batalla de Miani.

Tras la captura de Hyderabad y Khairpur, Ellenborough proclamó el 5 marzo que “desde Sukkur hasta el mar, todo es territorio británico”. El 13 marzo nombró a Napier gobernador de Sindh, cargo que mantuvo hasta 1847.

La última resistencia talpur cayó el 24 marzo 1843, consolidando la anexión de Sindh al Imperio británico.

Críticas y consecuencias

Historiadores contemporáneos y posteriores condenaron la anexión como un acto inmoral y una violación de los tratados de 1809 y 1832. El propio Outram y el oficial Henry Pottinger describieron la política como “deshonrosa”.

La incorporación de Sindh proporcionó a Gran Bretaña un control estratégico del río Indo, abrió rutas comerciales hacia el centro de Asia y sirvió como zona de suministro para futuras campañas en Afganistán.

La anexión de Sindh a la India británica

Bibliografía y lecturas relacionadas

Lord William Bentinck, Charles Napier, la Primera Guerra Anglo‑Afganista, la política de la Compañía de las Indias Orientales.