Historia de Asia

Transición del periodo Azuchi‑Momoyama al periodo Edo

El periodo Azuchi‑Momoyama se sitúa entre la expulsión de Ashikaga Yoshiaki en 1573 y la designación de Tokugawa Ieyasu como shogún en 1603, marcando la transición hacia el periodo Edo. Este lapso se puede dividir en dos fases principales: la centralización bajo Oda Nobunaga y el dominio de Toyotomi Hideyoshi, conocido también como la era "Ori‑ho".

Cronología esencial del periodo Azuchi‑Momoyama

  • 1573 – Expulsión de Ashikaga Yoshiaki de Kioto (fin de facto del shogunato Muromachi).
  • 1575 – Batalla de Nagashino.
  • 1576 – Finaliza la construcción del castillo de Azuchi.
  • 1580 – Concluye el asedio a Ishiyama Hongan‑ji.
  • 1582 – Incidente de Honnō‑ji: muerte de Nobunaga.
  • 1583 – Conferencia de Kiyosu y Batalla de Shizugatake.
  • 1584 – Batalla de Komaki‑Nagakute.
  • 1585 – Hideyoshi recibe el título de kampaku y el apellido Toyotomi.
  • 1590 – Subyugación del clan Hōjō en Odawara.
  • 1592‑1598 – Invasiones coreanas (campañas Bunroku y Keichō).
  • 1598 – Fallecimiento de Toyotomi Hideyoshi.
  • 1600 – Batalla de Sekigahara.
  • 1603 – Tokugawa Ieyasu es nombrado shogún, inicio del periodo Edo.

Oda Nobunaga consolida el poder

En 1568 Nobunaga apoyó a Ashikaga Yoshiaki para que recuperara Kioto, pero pronto el shogún quedó reducido a una figura decorativa. Las tensiones entre ambos culminaron en 1573, cuando Nobunaga expulsó a Yoshiaki, desmantelando efectivamente el shogunato Muromachi. A partir de entonces, Nobunaga derrotó a los clanes Asai, Asakura y Miyoshi, asegurando el control de la región de Kinai.

La victoria decisiva en la Batalla de Nagashino (1575) contra Takeda Katsuyori marcó el declive del poderoso clan Takeda. En 1580 se puso fin al largo conflicto con el templo Ishiyama Hongan‑ji, y la mayor parte de Kinai quedó bajo su dominio.

De la muerte de Nobunaga al ascenso de Toyotomi Hideyoshi

El 21 de junio de 1582, Akechi Mitsuhide traicionó a Nobunaga en el incidente de Honnō‑ji, obligándolo a suicidarse. Tras su muerte, los principales vasallos de Oda –Hashiba (más tarde Toyotomi) Hideyoshi, Shibata Katsuie, Niwa Nagahide e Ikeda Tsuneoki– se reunieron en la Conferencia de Kiyosu. Decidieron que el heredero menor de Oda, Oda Nobukatsu, sería el titular del clan, mientras que el poder real quedaría en manos de quien lograra imponerse militarmente.

Hideyoshi venció a Katsuie en la Batalla de Shizugatake (1583) y, con su creciente influencia, se convirtió en el líder de facto del clan Oda. En 1584, enfrentó a Tokugawa Ieyasu y a Oda Nobukatsu en la Batalla de Komaki‑Nagakute. Aunque la contienda fue inconclusa, Hideyoshi consolidó su posición y, al año siguiente, recibió el título de kampaku y el apellido Toyotomi, legitimando su autoridad ante la corte imperial.

Toyotomi Hideyoshi unifica Japón

Desde 1585 Hideyoshi dirigió una serie de campañas que sometieron a los clanes más poderosos: Uesugi Kagekatsu en Echigo, Mōri Terumoto en Aki, los Shimazu en Satsuma y, en 1590, el clan Hōjō en Odawara. Con la victoria en Odawara, logró la unificación nacional.

Con el objetivo de expandir su dominio, lanzó dos invasiones a Corea (1592‑1598). La primera campaña (Bunroku) obtuvo rápidos éxitos, pero la resistencia coreana y la intervención china obligaron a una tregua en 1593. La segunda campaña (Keichō) se abortó tras la muerte de Hideyoshi en 1598.

Desintegración de la administración Toyotomi

La muerte de Hideyoshi dejó al niño Toyotomi Hideyori como heredero, mientras que su sobrino Toyotomi Hideyori (también llamado Hideji) fue nombrado regente. En 1595, Hideji fue obligado a cometer seppuku bajo sospecha de rebelión, lo que agravó la inestabilidad interna.

Los partidarios de la familia Toyotomi (la facción "Bunri‑ha") –como Ishida Mitsunari, Konishi Yukinaga y Ukita Hideie– se enfrentaron a los leales a Tokugawa (la facción "Edo‑ha"). La muerte de Maeda Toshiie en 1599 dejó a Ieyasu sin un rival fuerte dentro del seno de los Toyotomi, lo que le permitió avanzar hacia el control total.

Batalla de Sekigahara (1600)

El conflicto culminó en la batalla de Sekigahara, donde el ejército del este, liderado por Tokugawa Ieyasu, se enfrentó al ejército del oeste, encabezado por Ishida Mitsunari. Aunque muchos daimios de la facción Toyotomi (como Kato Kiyomasa y Fukushima Masanori) lucharon del lado de Ieyasu, la derrota del oeste selló el fin del poder Toyotomi y abrió el camino al shogunato Tokugawa.

Establecimiento del shogunato Tokugawa y caída de los Toyotomi

En 1603, el emperador nombró a Tokugawa Ieyasu shogún, marcando el inicio del periodo Edo. Ieyasu redujo los dominios Toyotomi a 650.000 koku, comparados con los 2,2 millones del clan. En 1605, su hijo Hidetada fue designado heredero, consolidando la sucesión Tokugawa.

La amenaza de que Hideyori, ahora kampaku, pudiera revivir la autoridad Toyotomi llevó a Ieyasu a mantener una vigilancia constante. Esta tensión culminó en el asedio de Osaka (1614‑1615), donde las fuerzas Tokugawa destruyeron definitivamente a la familia Toyotomi.

Así, la transición del periodo Azuchi‑Momoyama al Edo se caracterizó por la centralización de poder bajo Nobunaga, la unificación nacional de Hideyoshi y, finalmente, el establecimiento del shogunato Tokugawa, que gobernó Japón durante los siguientes 250 años.